Por Lucio Ramírez Medina
Juventud Mexicana Angustiada Ante el Riesgo de Ser Asesinados
Con la reciente actualización de cifras de homicidios durante el año 2021, por parte del INEGI: 35 mil 625 homicidios durante ese periodo, lo cual equivale a 97.6 homicidios diarios, o a ¡uno cada 15 minutos!, se entiende perfectamente la angustia bajo la cual vive la juventud mexicana ante el riesgo permanente de morir asesinados, en cualquier lugar, a cualquier hora, de cualquier forma.
Al respecto, Adrián López Ortiz, en su análisis denominado “Morir Joven en México” alerta que dejar matar y desaparecer a nuestros jóvenes, significa coartar nuestro futuro como nación, dado que se está cancelando todo aquello que podrían haber hecho con los años que les restaban por vivir, tan solo si habitaran en una comunidad en paz. El país pierde tristemente a su sector más productivo.
Es así que advierte que el sostenimiento y la exacerbación de la estrategia punitivista, militarista y moralina por parte del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, sin una verdadera reforma de nuestro sistema de justicia, y la construcción de una alternativa policial civil, seguirá arrojando los mismos resultados en materia de violencia e impunidad: 100 muertos diarios, de los cuales 35 eran jóvenes que debían estar estudiando o trabajando, cuando fueron asesinados a balazos en algún punto de la geografía de la república mexicana.
Es por ello que México vive una contradicción que representa una derrota generacional, porque anula una de nuestras principales oportunidades geopolíticas en esta era global: somos un país con un gran bono demográfico; es decir, tenemos jóvenes (poco más de 31 millones), para estudiar y trabajar, pero los estamos dejando asesinar y vivir con miedo, en el mejor de los casos.
De acuerdo al Registro Nacional de Personas Desaparecidas, de las más de 97 mil personas y no localizadas, de 1990 a 2021, el 40 por ciento corresponde a jóvenes de entre 15 y 29 años de edad, lo cual es terrible si se considera que en el mundo los jóvenes mueren mayoritariamente en accidentes de tránsito, en tanto que en México, viven en riesgo permanente de ser asesinados, pues la tasa de homicidios para jóvenes de esta edad, es de 40.3 por ciento por cada 100 mil habitantes, un 44 por ciento superior a la media nacional.
Para Jacobo Dayán, los asesinatos no son, ni deben ser, nuestra única referencia objetiva ni narrativa para ponderar las violencias que vivimos en México.
*Licenciado y Maestro en Periodismo
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