Por Raúl García Rodríguez
- Incierto el rescate del Issemym
- UAEM Atlacomulco, con violencia cero
- Los severos problemas financieros del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym) parecen no tener solución, al menos en el corto y mediano plazos, lo que repercute en el deterioro paulatino y evidente de la calidad de los servicios que demandan cerca de 840 mil derechohabientes.
El escenario constituye verdadero reto para las autoridades estatales y es, en la realidad, factor de preocupación para miles de trabajadores en activo, en proceso de jubilación y pensionados.
Si recordamos lo dicho por el director de ese instituto, José Arturo Lozano Enríquez, a partir del 16 de agosto de 2022, su reto era sanear las finanzas, cuyo desafío desde hace tres décadas está directamente vinculado al pago de pensiones y jubilaciones. El reto sigue vigente y con una dependencia cuya atención, eficiencia y sensibilidad dejan mucho que desear, no obstante los más de 29 mil millones de pesos ejercidos el año pasado.
Al cierre de 2022, conforme a la información oficial, el instituto de seguridad social contaba con 74 mil 426 pensionados y pensionistas, lo que equivale a un gasto anual de casi 18 mil millones de pesos.
Si la intención del gobernador Alfredo del Mazo fue atender la delicada situación del Issemym con la designación de Lozano Enríquez, todo indica que fracasó de manera rotunda. De poco o nada ha servido la trayectoria del contador público, ex secretario de Ingresos de la gestión mexiquense, especialista en recaudación, fiscalización y cobranza.
Para desgracia de miles de derechohabientes, su experiencia en instituciones de salud se limita a su paso por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuando el presidente de la República era Enrique Peña.
Es decir, un servidor público con formación académica relacionada con la recaudación de impuestos, con nula empatía hacia las expectativas de los trabajadores y escaso conocimiento de las entrañas de una institución tan compleja como la que dirige, en la que lo más importante es la salud y no el manejo tecnócrata de recursos públicos.
La mejora en los servicios tendrá que esperar. Los 36 mil millones 951 millones de pesos que en 2023 ejercerá de presupuesto el Issemym serán insuficientes para revertir el quebranto en el que se encuentra.
Remanso de paz universitario
Ahora que el tema de la violencia intrafamiliar ha trascendido los muros y es incluso propuesta de campaña de quienes aspiran a gobernar el Estado de México, en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) al parecer cuentan con espacios idílicos donde esta problemática es prácticamente inexistente.
Uno de esos remansos se ubica en el Centro Universitario Atlacomulco, cuya comunidad estudiantil no convivió durante la pandemia por Covid en entornos de violencia intrafamiliar o de género. Al menos es lo que arrojaron los resultados de un estudio llevado a cabo entre estudiantes de seis licenciaturas.
Los municipios con alerta de violencia de género, así como las dependencias del gobierno mexiquense responsables de atender y erradicar todo tipo de violencia, tendrán que acercarse a este espacio universitario para conocer cómo los habitantes de la región excluyeron de la noche a la mañana este tipo de prácticas y costumbres.
Las propias autoridades de la máxima casa de estudios de la entidad deberían seguir el consejo, porque la violencia y el acoso en todas sus formas siguen vigentes en sus espacios. Habrá que esperar cuál es la versión oficial de la manifestación pacífica a la que convocaron estudiantes de la preparatoria Nezahualcóyotl. Minimizar no es solucionar.
