Por Raúl García Rodríguez
- Olvido oficial: desaparecidas y desaparecidos
- Aparentan trabajo político y electoral
Jueves 11 mayo de 2023.- El día de ayer, en el marco de los festejos de uno de los días más significativos para los mexicanos, diversos grupos de madres de personas desaparecidas en el país y en territorio mexiquense tomaron las calles para exigir a las autoridades de los tres niveles de gobierno su búsqueda y localización; es decir cumplir con su responsabilidad y dejar de simular en la atención, seguimiento y erradicación de esta problemática.
El dolor, la indignación y la incertidumbre de familiares y amigos que en los últimos años, meses, semanas y días han perdido a un ser querido, contrastaron con la simpleza e insensibilidad de servidores públicos y representantes populares, que decidieron celebrar el 10 de mayo como si el Estado de México y su capital, Toluca, fueran de los espacios más seguros para vivir.
Olvidaron, en su afán por promover su imagen y su ego, recordar a miles de mujeres, niñas, adolescentes y hombres cuyo paradero se desconoce. Las alertas por violencia de género y por desaparición quedaron archivadas. Ni una palabra de aliento, reconocimiento o solidaridad con las madres que día a día salen a las calles con la esperanza de encontrar a sus familiares.
Los discursos oficiales vinculados con este tema, como en otros tantos, que pretenden crear imaginarias entidades y municipios libres de violencia o donde la seguridad es la constante, quedan simplemente como elemento para la propaganda institucionalizada, inservible, fracasada. Sus ideólogos y asesores han perdido la brújula, si es que algún día la tuvieron.
Viven de las apariencias
No son pocos los diputados locales, secretarios del gabinete, alcaldes y directores de área a nivel municipal que mantienen la vieja costumbre de aparentar compromiso con el partido que los llevó al lugar que hoy ocupan.
Alejados de la ciudadanía, en la comodidad de las oficinas y a distancia, pretenden responder a la confianza en ellos depositada. Las candidatas Alejandra del Moral y Delfina Gómez están informadas de este tipo de maniobras.
Dentro de algunos meses, muchos de estos aprendices de actores políticos se darán topes contra la pared. La noche del 4 de junio, una vez que se conozcan las tendencias electorales, los sueños de quienes acostumbran a simular quedarán esparcidos por el suelo y aniquiladas sus esperanzas de reelegirse o de buscar una nueva candidatura.
De poco les servirán inundar sus redes sociales con actividades limitadas, carentes de sentido político y que en los hechos no suman a los propósitos y objetivo de quienes aspiran a gobernar el Estado de México.
Los escándalos personas y familiares, sin duda, también se tomarán en consideración durante el proceso de postulación con miras a las elecciones del próximo año. Nadie se salvará. La recomendación de sus respectivos padrinos políticos y la presión de distintos grupos, dejará de ser factor para inclinar la balanza a su favor.
Bajo advertencia no hay engaño.
