Por Raúl García R.
- Tren Interurbano México-Toluca ¿estamos preparados?
- De la mano, impacto positivo y efectos negativos
- Elecciones 2024, la disputa por el financiamiento
Lunes 28 de agosto de 2023.- A escasas tres semanas de la inauguración de la primera etapa del Tren Interurbano México-Toluca, de Zinacantepec a Lerma en un tramo de 19 kilómetros, la pregunta obligada es si los gobiernos estatal y municipales están preparados de manera eficiente y adecuada para hacer frente a este reto de enormes proporciones.
Las cuatro estaciones que serán puestas en marcha, Zinacantepec, Pino Suárez Toluca Centro, Tecnológico Metepec y Lerma, experimentarán desde el día uno el incremento natural del flujo vehicular, tanto de particulares como del transporte público de pasajeros, legal e ilegal.
De acuerdo con las proyecciones oficiales, la demanda estimada del servicio en esta primera etapa se ubica en poco más de 10 mil pasajeros diarios, en 2024 de 81 mil usuarios, en 2030 la cifra se eleva a 147 mil y en 2045 de 195 mil.
Las zonas donde se ubican estas estaciones harán frente a otras dinámicas, que al parecer no han sido consideradas, o al menos no de forma prioritaria. Nos referimos a la inexistente obra vial por parte de los gobiernos municipales, el fenómeno del ambulantaje, la delincuencia y el escaso interés de las líneas de transporte de participar en nuevas rutas alimentadoras del Tren Interurbano, al menos no hasta que el proyecto esté terminado y en operación la estación Observatorio.
Por la información disponible, las autoridades federales, estatales y municipales involucradas, han apostado de manera conveniente por resaltar los beneficios de la obra en cuestión, que sin duda los tiene, pero han dejado de atender temas que en el corto plazo podrían generar escenarios altamente negativos y difíciles de resolver.
Existe otro tema igual de preocupante: el impacto que las cuatro estaciones puestas en operación tendrán en los miles de habitantes ubicados en esas zonas de influencia. No será fácil adaptarse de la noche a la mañana con la invasión de calles y camellones por parte del comercio informal, la aparición de estacionamientos improvisados, la multiplicación de “diablitos” en el sistema de energía eléctrica o el consumo ilegal de agua potable.
Tras el botín electoral
La disputa interna que resienten ya la totalidad de los partidos políticos en México, abierta o simulada, no se limita únicamente por determinar quién o quiénes serán los responsables de palomear la lista de candidatos en el cada vez más cercano 2024.
A nivel federal, todos y cada uno de los grupos políticos toman posiciones y sus dirigencias se apresuran a limitar potenciales inconformidades. Y no es para menos. En conjunto, tanto partidos como candidatos independientes contarán con un financiamiento de 10 mil 444 millones de pesos para actividades ordinarias y gastos de campaña.
De acuerdo con información del Instituto Nacional Electoral (INE), los partidos políticos nacionales tendrán a su disposición seis mil 609 millones de pesos para actividades ordinarias, además de tres mil 304 millones más para gastos de campaña en el proceso electoral federal del año siguiente.
Los negocios que se tejen alrededor de los procesos electorales en el país y en las entidades federativas, han sido, son y serán tan o más atractivos que la propia nominación a un cargo de elección popular, a grado tal que los millonarios se han multiplicado a la sombra de la búsqueda del sufragio de millones de mujeres, jóvenes y hombres.
Foto: gob.mx
