DERECHO A LA INFORMACIÓN

Por Lucio Ramírez Medina

Cambio Democrático, Más Allá de la Mujer y la Agenda de Género.

Cambiar las formas de hacer política significa que deje de darnos lo mismo la manera en la que se busca y se ejerce el poder; no basta una agenda de género, es necesario modificar las formas de hacer política. Necesitamos algo más que nuestra presencia para construir un proyecto político realmente transformativo.
Ese es el mensaje que lanza Daisy Paniagua del Instituto Simone Beauvoir a las mujeres y a la sociedad en general al considerar que bastante se ha dicho sobre la posibilidad de que por primera vez una mujer ocupe la presidencia del país, narrativas que transcurren entre la importancia de la representación descriptiva, y lo necesario de la representación sustantiva; ideas que van desde una efusividad impronta por el solo hecho de ser mujer, hasta el desesperado nihilismo de que eso no lo garantiza todo y, por lo tanto, nos da lo mismo.
Es así que recalca que resultaría ingenuo pensar que la llegada de una mujer, ya sea a la presidencia, a los congresos, a las empresas o a las organizaciones, reditúa en automático a la agenda de derechos; pero también lo es pensar que basta con que esa mujer lleve una agenda de género, porque aun suponiendo que el género es suficiente, es difícil admitir que una persona, por su mera identidad y en solitario, es capaz de desmontar los complejos sistemas que sostienen y recrean múltiples formas de opresión.
Por lo mismo, plantea que en lugar de la necedad de buscar vías para construir en los espacios de la política tradicional que, como sabemos, son excluyentes, violentos y tramposos, “somos capaces de construir otros más humanos, de forma y de fondo; en lugar de representar y adaptarnos a sistemas aniquilantes”.
Sólo entonces, advierte, no bastaría con ser mujer y no bastaría con traer una agenda de género; se requeriría apostar por un proyecto político en su sentido más amplio que persiga cambios transformativos, radicalmente democráticos, redistributivos, innovadores, radicales, anticapitalistas, antipatriarcales, anticoloniales, anticapacitistas, no transfóbicos, antirracistas y humanos. Pero reconoce: no la tenemos fácil, por eso no somos derrotistas cuando decimos que, al menos mientras encontramos otros caminos para nuestras apuestas, que más mujeres lleguen al poder tradicional.
*Licenciado y Maestro en Periodismo
lurame_3@hotmail.com @luciorm

Deja un comentario

Descubre más desde MARCAMOS LA PAUTA EN INFORMACIÓN

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo