HABLEMOS DE…


Por Raúl García Rodríguez

  • Se fracturan lealtad y militancia al interior de Morena
  • En el Verde, primero el compadrazgo

Martes 20 de febrero de 2024.- Lo que hasta hace algunos días se presumía como uno de los activos más importantes al interior de Morena, hoy revela su auténtica dimensión. La militancia y lealtad que tanto se empeñaron en resaltar son en la actualidad parte de un andamiaje endeble, frágil, quebradizo.

Verdadero baño de agua fría recibieron miles de afiliados a dicho movimiento al conocer el nombre de quienes los representarán como candidatos a diputados federales y senadores. La burla a sus legítimas aspiraciones es de antología, al quedar supeditada a los caprichos de un pequeño grupo, que por cierto despacha en Palacio Nacional.

Los dirigentes nacionales de Morena, Verde y PT se despacharon con la cuchara grande. Amigos, socios, cómplices, aplaudidores y familiares alcanzaron las nominaciones. La militancia, esa que todos los días presume y reproduce los dichos del presidente López, de Sheinbaum y de Delgado, ha sido desplazada una vez más y su papel en el proceso electoral será el de simples espectadores y votantes cautivos de personajes con los que no existe identificación alguna.

Es una primera etapa. La molestia y desilusión al interior del partido de la gobernadora Delfina Gómez comienza a eclosionar y podría llegar al punto de ebullición cuando en las próximas semanas se conozcan los nombres de las y los privilegiados que buscarán ser alcaldes, diputados locales, síndicos y regidores.

El fenómeno del chapulineo es ya toda una cultura en el sistema político mexicano y sin duda seremos testigos de un nuevo capítulo en el corto plazo, ahora protagonizado por los hasta hace poco aguerridos incondicionales de la pomposa cuarta transformación. ¿Aceptarán de nueva cuenta imposiciones? ¿Se sumarán a las campañas de los llamados neo-morenistas o recuperarán su dignidad política?

En el Verde, compadrazgo y negocio
Donde tampoco dan paso sin huarache es en el mal llamado partido Verde Ecologista mexiquense, que con el anuncio de un “programa piloto” para la captación de agua de lluvia busca distraer la atención de sus militantes a fin de evitar críticas en torno a la postulación de candidatos, sin convocatorias, sin encuestas ni sondeos.

El compadrazgo es el método que más satisface al líder estatal y del que uno de sus beneficiarios es el impresentable “Chiquillo” Solís, ex alcalde de Almoloya de Juárez, que buscará de nueva cuenta encabezar la administración municipal a pesar del rechazo y rebeldía de las huestes morenistas locales. Con este personaje, de ganar en las urnas, el negocio a través de proveedores y constructoras estaría asegurado. Sus antecedentes lo recomiendan y si existen dudas que le pregunten a Manuel Castrejón o a Efrén Sánchez.

Pero no para ahí la visión empresarial. La red se extiende hasta el municipio de Ocuilan, donde todo está siendo planchado para que la ex perredista Vanessa Linares, ex titular del DIF de esa localidad, sea la candidata a diputada local por el PVEM. Negocio en familia.

Fotos: Facebook

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