Por: Raúl García Rodríguez
- Impresentables en campaña
- Piel delgada y cola larga
- Zangaruto, lobo con piel de oveja
Viernes 31 de mayo de 2024.- Se supone que los partidos políticos, todos, postulan a sus mejores perfiles como candidatas y candidatos, a fin de incrementar las probabilidades de triunfo frente a sus adversarios.
Sin embargo, no siempre es así, menos cuando intereses diversos inclinan la balanza y la decisión favorece a personajes con trayectorias altamente negativas.
La descripción encaja a la perfección con Miguel Pichardo, candidato del PRI a la presidencia municipal de Ocoyoacac, severamente cuestionado por sus propios compañeros de partido por los escándalos que lo han acompañado los últimos años.
No es solamente la forma y rapidez con la que ha acumulado millonaria colección de vehículos de lujo, ser dueño de unidades de transporte público o de múltiples propiedades inmobiliarias. El origen, aseguran quienes lo conocen, se encuentra en el manejo nada honesto de contenedores para el transporte de víctimas de Covid-19 durante la pandemia, que le redituó sustanciales ganancias.
Otra versión, documentada, está relacionada con 15 expedientes abiertos que Pichardo Escamilla tiene en el Órgano Superior de Fiscalización. El monto desviado o no comprobado conforme a la ley ronda los 280 millones de pesos; recursos públicos de los municipios de Los Reyes La Paz, Nextlalpan, Nicolás Romero y Naucalpan.
Quien hoy quiere gobernar Ocoyoacac, conocido como «Zangaruto», obtuvo un amparo para no ser procesado e inhabilitado en el servicio público. Por ello los electores de este municipio deberán valorar trayectorias y perfiles que coaliciones y partidos les presentan como abanderados a la alcaldía.
Para desgracia de los mexiquenses, existen en el campo de la política muchos más actores con negros antecedentes. Basta voltear la vista a municipios como Texcoco, Almoloya de Juárez, Ecatepec, Zinacantepec, Nezahualcóyotl, Toluca, Ocuilan, Tejupilco, Valle de Bravo o Tecámac, por mencionar algunos.
