SOBRE EL CAMINO

Por. – Benjamín Bojórquez Olea.

La oportunidad que el Partido Verde en Sinaloa no puede dejar escapar…

Lejos de proponer en el recinto legislativo local y quedar bien a nivel federal, los diputados locales del Partido Verde proponen en la máxima tribuna del estado cambiarle de nombre al municipio naciente del Dorado y suplirlo con el nombre del expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, lo cual, considero solo una apuesta a su legitimidad y consolidación partidista, considerando que existen más exigencias sociales a favor del pueblo. Sin embargo, su supervivencia partidista y crecimiento dependería única y exclusivamente del rey de Macuspana, Tabasco. Dentro de lo malo, lo bueno.

Más allá de todo, la política sinaloense está atravesando una profunda transformación. Los partidos tradicionales, el PRI y el PAN, que dominaron durante décadas, enfrentan un desgaste progresivo, mientras nuevos actores buscan ocupar un espacio de poder que por mucho tiempo estuvo monopolizado. En este contexto, el Partido Verde Ecologista de México en Sinaloa (PVEM) ha comenzado a posicionarse con músculo, con el objetivo de convertirse en la segunda fuerza política del estado, impulsado por un escenario político en crisis, que incluye la desaparición de liderazgos tradicionales, la desestabilización de los partidos existentes y las luchas internas dentro de otras organizaciones.

En los últimos años, PRI y PAN han experimentado un debilitamiento notable. El PRI, históricamente el partido dominante en Sinaloa y el país ha perdido apoyo debido a escándalos de corrupción y a la desconexión con el electorado, especialmente con los jóvenes. La falta de renovación, empatia y propuestas innovadoras ha opacado su imagen, y la incapacidad para responder a los problemas sociales ha minado su liderazgo. El PAN, por su parte, enfrenta una crisis de identidad y liderazgo, lo que ha dejado su base vulnerable ante un electorado que ya no se siente representado por sus propuestas conservadoras. En un estado como Sinaloa, con demandas sociales urgentes y creciente desconfianza en los partidos tradicionales, el PAN ha fallado en posicionarse como una opción seria.

Un factor clave en este panorama es la muerte de Héctor Melesio Cuén Ojeda, exlíder moral del Partido Sinaloense(PAS), quien dejó un vacío de poder que ha afectado la estructura política del estado. El PAS no ha logrado encontrar un sucesor con la misma capacidad de convocatoria, lo que ha desorganizado aún más a la oposición y favorecido a nuevos actores políticos. El vacío dejado por Cuén estaría siendo aprovechado por el PVEM, que ha adaptado su discurso ambientalista y social para ganar apoyo en sectores que antes seguían a otros partidos.

Además, la disputa interna en Movimiento Ciudadano por el liderazgo estatal ha añadido inestabilidad. Este enfrentamiento ha debilitado la cohesión del partido, lo que ha favorecido al PVEM, que estaría actuando para capitalizar la desorganización de sus competidores, posicionándose como una opción más confiable. La unidad que reina dentro del partido de Movimiento Ciudadano encabezado por el itinerante diputado Sergio Torres Félix ha atraído a invasores que solo buscan aprovecharse de su situación política actual, lo que estaría beneficiando al Partido Verde.

El PVEM ha logrado consolidarse como una fuerza emergente que conecta con un electorado cansado de las propuestas tradicionales. Tal es así, que el Partido Verde se ha consolidado como la segunda fuerza política en el Congreso del estado en Sinaloa. Su discurso, que abarca desarrollo social, medio ambiente y bienestar, ha resonado en sectores que rechazan las opciones tradicionales, pero no desean recurrir a alternativas más radicales. Aunque su agenda ambientalista ha sido criticada por ser superficial en ocasiones, ha encontrado eco en un contexto global que valora la sostenibilidad. Además, el PVEM ha logrado presentar un discurso inclusivo que conecta con quienes valoran la justicia social y la equidad.

La principal estrategia del Partido Verde ha sido la construcción de alianzas con otros actores políticos y sociales, lo que le ha permitido aumentar su presencia en el estado. Estas alianzas han consolidado una red de apoyo que lo coloca como una alternativa política importante en el panorama estatal. En un contexto caracterizado por la fragmentación y polarización de fuerzas, el PVEM ha demostrado flexibilidad y capacidad para adaptarse, lo que lo coloca en una posición favorable para disputar el liderazgo de la oposición.

Para consolidar su éxito, el PVEM deberá seguir fortaleciendo su base de apoyo y construir propuestas políticas que vayan más allá de los discursos. La sostenibilidad y la justicia social serán claves para atraer una mayor base electoral, pero su desafío será demostrar que puede gobernar de manera eficaz y responsable.

GOTITAS DE AGUA:

El Partido Verde tiene la oportunidad de consolidarse como un actor político relevante en Sinaloa, aprovechando las debilidades de los partidos tradicionales y la fragmentación interna en otros actores políticos. La disputa interna de Movimiento Ciudadano y la crisis de los partidos tradicionales podrían beneficiar al PVEM, posicionándolo como una opción viable para un electorado que busca estabilidad y propuestas claras. El futuro político de Sinaloa dependerá de si el Partido Verde logra capitalizar este momento y si los partidos tradicionales pueden reinventarse antes de que la política estatal cambie irreversiblemente. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos mañana”…

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