OREJA PARA GUILLERMO HERMOSO DE MENDOZA EN LA MÉXICO

Por: Fermín Josep Arrufat Calaf.

El cuarto festejo de la Feria de Aniversario de la Monumental Plaza de Toros México, concluyó con una solitaria oreja para el centauro de dinastía Guillermo Hermoso de Mendoza, luego de que dicha corrida se reprogramó para la noche del día de ayer 4 de febrero, tras haberse suspendido la tarde del domingo pasado a causa de un fuerte chubasco iniciado una hora antes de su celebración.

En noche fría y con ráfagas de viento, y ante una buena entrada de casi tres cuartos de plaza, los mismos actuantes anunciados tras antier (el rejoneador hispano Guillermo Hermoso de Mendoza y los toreros de a pie Diego San Román e Isaac Fonseca) despacharon toros de la ganadería guanajuatense de La Estancia, cuyo juego resultó complicado para poder lucir una tauromaquia estética, que a base de empeño y ganas de sobresalir, pudieron dejar buenos pasajes ante la asistencia que revalidó el boletaje.

El toro que abrió plaza, de nombre “Saleroso”, y que tocó en turno a Guillermo Hermoso de Mendoza, desde su salida se mostró muy suelto y con recurrencia a irse a tablas, por lo que en afán de corregir esa característica del astado, recibió dos rejones de castigo para lograr fijarlo al caballo. Sin embargo el toro se mantuvo en el mismo tenor que lució desde su salida por toriles, además de salir abanto tras su encuentro con el jinete.

Lució Guillermo gala de buena doma y equitación, con la que pese al constante comportamiento distraído del toro, consiguió llevarlo a la grupa al hilo de las tablas, regalando momentos de emoción en los tendidos que se vieron recompensados tras poner dos banderillas e intentar mantenerlo en los medios del ruedo.

Tras mucho empeño del jinete, el astado conservó pocas opciones, por lo que al no demostrar pelea a lo largo de su faena, concluyó Guillermo con la hoja de peral después de dos intentos para conseguir la colocación adecuada, cuyo esfuerzo al tercer viaje, logró hacer doblar al burel que recibió rechiflas en el arrastre.

En su segundo astado (cuarto de la función) el rejoneador hispano se acreditó con la única oreja del festejo luego de realizar una faena llena de lucimiento con el toro de nombre “Almendro”; burel que recibió en la boca de la puerta de toriles para llevarlo al hilo de las tablas con jineteo a la grupa. Labor que destacó con banderillas y “rosas”, aunadas a una muestra de buena monta que complació a los aficionados al adornarse con quiebros y cabriolas vistosas emotivas en el caballo.

Concluyó con el rejón de muerte, dejándolo en una colocación trasera, cuyo efecto fue retardado pero efectivo para hacer doblar al toro. Ante una petición divida, cortó una oreja concedida por el juez de plaza Gilberto Ruíz Torres que despertó la división de opiniones en los tendidos.
Por otro lado, el diestro queretano Diego San Román, le tocó sortear a un lote complicado, ya que desde su primer toro, de nombre “Granizo” (segundo del festejo), fue devuelto a corrales tras mostrarse carente de fuerza luego de salir de su encuentro con el picador, ya que se dobló de manos luciendo poca motricidad para levantarse.

Posteriormente, en su primero “bis” de nombre “Pimiento” (segundo toro sustituto), lució una salida alegre hasta los medios del ruedo, avisando mejores condiciones para la lidia, al que Diego tras bregarlo en terreno de tablas, ya metido en los medios del ruedo, lo saludó con una serie de lances por mandiles que soltaron los primeros olés en los tendidos.

Recibió en el primer viaje al peto un puyazo defectuoso que provocó la caída del picador en turno. Caída de la que sin consecuencias, volvió al caballo para colocar un puyazo ligeramente trasero, pero modesto para evitar la pérdida de fuerza del burel.

Tras la suerte de varas, quitó con chicuelinas por bajo el torero michoacano Isaac Fonseca, que emocionaron al público; serie de lances a los que el torero queretano respondió con capotazos por tafalleras con los que colocó al toro en suerte para ser banderilleado en el segundo tercio, del que luego de ser efectuado, tras una admirable participación, salió al tercio el banderillero Alejandro Prado para recibir la ovación del respetable.

Brindó al público su faena de muleta, con la que inició en los medios del ruedo citando de largo para ejecutar un muletazo cambiado que conectó con la asistencia, pero que tras dicha suerte, el burel comenzó a lucir peligro sordo tirando gañafonazos y saliendo con la embestida alta; condiciones que hicieron pasar aceite al queretano que se empeñó en ejecutar el toreo estético ante un animal que no se prestó para dichas condiciones, por lo que ya a punto de terminar su faena, domeñó al astado con muletazos de castigo, dándole por la cara y por bajo con los que puso a modo al segundo “bis” de la función para poder estoquearlo.
Escuchó aplausos tras pasaportar al toro con una estocada trasera y perpendicular.
No tuvo suerte también en su segundo toro (quinto del festejo) de nombre “Moro”, en el que recibió una voltereta sin consecuencias graves.

Por otro lado, el torero michoacano Isaac Fonseca, pechó con el peor lote del encierro, ya que en su primer ejemplar de nombre “Aguanieve” (tercero de la noche), lució pocas opciones, al que únicamente demostró mejores maneras ejecutando un toreo derechista, hilvanando muletazos largos, pero, en momentos un tanto cortos debido a las condiciones del limitado recorrido del astado.

Se llevó una fuerte voltereta en los medios del ruedo al cruzarse de más en los terrenos del toro, que lo levantó de manera aparatosa. Voltereta que le hizo ser fue llevado hacia la enfermería, pero sin ser lo suficientemente grave para ser atendido, volviendo momentos después a la cara del toro para concluir su faena con una tanda de manoletinas. Pinchó en hueso a la hora de estoquear, y mató con un espadazo entero, caído y delantero, tras el que descabelló para pasaportar al burel. Recibió aplausos haciendo salida al tercio.

En su segundo toro de nombre “Pancho” (sexto toro de la corrida), poco pudo lucir ya que en animal no tenía opciones potables, al presumirse abanto desde el primer tercio. Condición que mantuvo hasta la faena de muleta, en la que Fonseca trató de sacarle pases vistosos, pero de estética imposible, pese a que lo abordó en distintos sitios del ruedo.

Ya en la suerte suprema, el toro se la “hizo de hueso” a Isaac Fonseca, por lo que tras intentar ejecutar una buena estocada, pinchó en tres ocasiones, y ya con el tiempo en su contra, el juez de plaza Gilberto Ruíz Torres le mandó el tercer aviso, ordenando regresar vivo a los corrales a el deslucido cierraplaza.
Se fue de bruces el michoacano ante la rechifla de la asistencia.

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