SOBRE EL CAMINO

Por. – Benjamín Bojórquez Olea.

Con pantalones y huevos de avestruz:

¿Podrá “El Capy” Rivera Cortar la Corrupción?

Febrero no es solo otro mes en el calendario para Angostura. Es un punto de quiebre, un momento que puede definir si la historia de este municipio sigue anclada en la desidia o si finalmente se rompe con la inercia del desgobierno. En este escenario, Alberto «El Capy» Rivera tiene en sus manos no solo la responsabilidad de gobernar, sino la oportunidad de reivindicar la confianza de una ciudadanía que ha sido testigo del saqueo, la corrupción y el cinismo de administraciones pasadas.

Desde los tiempos de José Ángel Castro Rojo, alias «El Pitón», Angostura ha sido el botín de una élite política que ha convertido el Ayuntamiento en un feudo personal. La excusa de la falta de recursos ha sido el escudo perfecto para justificar la inacción, mientras que los problemas reales —infraestructura colapsada, economía estancada y servicios públicos deficientes— siguen sin resolverse. La historia de Angostura no necesita más de lo mismo, sino un liderazgo que entienda que el ejercicio del poder no es un privilegio, sino un compromiso.

El desafío de «El Capy» Rivera no es menor. Si realmente quiere dejar huella, debe trascender las promesas y presentar un proyecto con una visión clara y ejecutable. No basta con discursos bien articulados ni con actos simbólicos de cercanía con la gente. Lo que Angostura necesita es una administración que ponga fin a la opacidad, que corte de raíz las redes de complicidad que han drenado los recursos públicos y que impulse un modelo de desarrollo que transforme al municipio en un referente de progreso.

El reto, sin embargo, no será fácil. La maquinaria política que por años ha operado en Angostura no cederá sin resistencia. Habrá presiones, intentos de sabotaje y tentaciones de sumarse a la vieja dinámica de gobernar para unos pocos en detrimento de la mayoría. Es aquí donde se verá de qué está hecho «El Capy» Rivera. Gobernar con firmeza y transparencia es la única forma de demostrar que su llegada al poder no es un relevo más en la larga cadena de decepciones, sino el inicio de una nueva era para Angostura.

La historia ya ha sido escrita por demasiados que prometieron mucho y entregaron poco. Si Alberto «El Capy» Rivera quiere hacer historia, tiene que romper con esa tradición. De lo contrario, su nombre solo será otro más en la lista de aquellos que tuvieron la oportunidad de cambiar el destino de Angostura y la dejaron escapar.

Alberto «El Capy» Rivera tiene la oportunidad de demostrar que la política puede ejercerse con valores, determinación y resultados tangibles. Angostura necesita líderes con «pantalones y huevos de avestruz», pero también con inteligencia, visión y compromiso. Y todo indica que, hasta ahora, va por el camino correcto.

Este mes de febrero será crucial y un parteaguas para Angostura. Alberto «El Capy» Rivera tiene en sus manos la oportunidad de revertir décadas de desgobierno, circo y desidia, presentando un proyecto que, de concretarse, rompería con el lastre de la mediocridad que ha definido a las administraciones municipales. Durante años, la excusa de la falta de recursos ha sido el escudo de alcaldes que, lejos de honrar su origen, han saqueado el erario y dejado en ruinas la comuna. Angostura ha sido víctima de una élite política que ha gobernado con la mirada puesta en el beneficio propio, no en el desarrollo del municipio. Si «El Capy» Rivera quiere hacer historia, no basta con promesas: debe materializar un proyecto que no solo impulse la inversión, sino que también limpie la imagen de un Ayuntamiento marcado por la opacidad, corrupción y la indolencia.

GOTITAS DE AGUA:

En los próximos días, “El Capy” Rivera podría presentar un ambicioso proyecto para Angostura. Pero gobernar no es solo hacer anuncios ni ocupar un puesto; es transformar realidades, transformar vidas. La gente no vive de discursos bien construidos ni de gestos de cercanía, sino de resultados tangibles. Si realmente quiere marcar la diferencia, debe tomar el bisturí y extirpar de raíz la podredumbre política que ha frenado el desarrollo del municipio. De lo contrario, su nombre quedará atrapado en la misma neblina del olvido que envolvió a sus antecesores. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos mañana”…

Deja un comentario

Descubre más desde MARCAMOS LA PAUTA EN INFORMACIÓN

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo