DERECHO A LA INFORMACIÓN

Por Lucio Ramírez Medina*

La Urgencia de un Uso Pedagógico de la Inteligencia Artificial 

Para la escritora Blanca Lilia Ibarra Cadena, es indispensable reforzar la autonomía humana sobre los enfoques de investigación, lo mismo que un uso pedagógico de la Inteligencia Artificial, pues como todas las innovaciones tecnológicas, hay que aprovechar los múltiples beneficios que presenta, sin dejar de tener en mente los riesgos asociados a su uso. En el caso de la Inteligencia Artificial (IA) su uso se ha considerado como una vía de apoyo para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) de las Naciones Unidas, en particular, el ODS 4: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”.

El concepto de alfabetización digital ha sido definido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como la capacidad de acceder, gestionar, comprender, integrar, comunicar, evaluar y crear informaciones mediante la utilización segura y pertinente de las tecnologías digitales para el empleo, un trabajo decente y la iniciativa empresarial.

Por su parte, el uso de la IA en la educación lleva implícita la obligación de tomar en cuenta tres sectores importantes en la creación o el uso de las aplicaciones: 1) las dirigidas a los docentes; 2) las dirigidas a los estudiantes; y 3) las dirigidas al sistema educativo.

En el primero de ellos, si bien se busca empoderar a las y los docentes, erróneamente, se ha considerado que la IA los estaría sustituyendo, por lo que es importante identificar y reconocer el papel que juega el personal al acompañar y convertirse en guías para obtener respuestas de calidad de las aplicaciones. Lo anterior, porque debemos recordar que la tecnología no es neutral, y la toma de decisiones va a depender del humano; por lo que impulsan aquellas competencias que escapan a la inteligencia artificial.

En el segundo caso, las aplicaciones dirigidas a estudiantes han demostrado ser herramientas veloces y eficaces. Sin embargo, no se ha comprobado que su uso tenga un impacto directo en el mejoramiento del rendimiento o calidad de aprendizaje del usuario, pues si bien es cierto que el acceso al aprendizaje ha sido personalizado, no se ha conseguido garantizar que la información obtenida de las aplicaciones de IA sea cien por ciento verídica.

En el caso del sistema educativo, el uso de la IA ha estado enfocado a las aplicaciones que facilitan el proceso administrativo de las aulas, obviando la oportunidad de aprovecharlas para el desarrollo de un aprendizaje colaborativo, o bien impulsar el desarrollo de aplicaciones que aseguren el acceso igualitario a una formación incluyente y la eliminación de la disparidad de género en la educación, considerando la formación profesional de personas en condiciones de vulnerabilidad.

Por todo lo anterior, estoy convencida de que es indispensable reforzar la autonomía humana sobre los enfoques de investigación para impulsar un desarrollo centrado en las personas, sus derechos y libertades. Que estas herramientas sean un apoyo imprescindible, no el sustento de las acciones de todos los actores involucrados en la educación.

*Licenciado y Maestro en Periodismo    

lurame_3@hotmail.com                  @luciorm   

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