DANIEL CAMARGO HERNÁNDEZ | Cuestión de POLÉMICA
● «Me ofendió y orin…o, termine despedida…» sostiene Elizabeth
La cloaca sigue abierta en el Consejo Estatal para el Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas (CEDIPIEM). Elizabeth Ceballos, excolaboradora de la institución, ratifica el presunto hostigamiento, agresiones y violencia laboral por parte del secretario particular del encargado de despacho de la Vocalía Ejecutiva, lo que terminó en su despedida del organismo.
El funcionario señalado es Éder “N”, quien, según el testimonio de Ceballos, la insultó, humilló y amenazó con despedirla durante un evento en Malinalco. “Me amenazó, me insultó, me denigró y además orinó frente a mí”, relató la denunciante, al recordar que aquel día también otros trabajadores fueron agredidos al intentar defenderla.
Nos asegura en exclusiva que lo parecía un arranque de borrachera se convirtió en persecución laboral: llamadas intimidatorias, mensajes, comisiones arbitrarias y presión constante, a pesar de que Éder “N” no era su jefe directo.
Cuando pidió apoyo al titular del CEDIPIEM, Manuel Quiñones Flores, éste le prometió “resolver” el problema. La resolución fue simple: ella quedó fuera de la nómina y su agresor siguió en funciones.
Aunque oficialmente se habló de la “renuncia voluntaria” de Éder “N”, en reuniones internas se comentó que aún aparece en nómina, lo que apunta a un encubrimiento institucional. “Te pido una disculpa, pero tú exageraste, no te hagas la santa”, habría dicho el agresor cuando intentó deslindarse de responsabilidad.
Ceballos llevó su caso a la Fiscalía de Delitos contra la Mujer, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México y el Órgano Interno de Control del CEDIPIEM. Pero su situación empeoró: denunció haber sido seguida en la vía pública por un trabajador cercano a los directivos, tras acudir a ratificar su denuncia.
Actualmente, el proceso judicial está en la etapa de pruebas psicológicas. Ceballos asegura que su expectativa es firme: “Espero justicia por parte de todas las instituciones y también quiero justicia para el CEDIPIEM, porque no se merece tener representantes con tan poca ética profesional”.
La excolaboradora vive con miedo, ansiedad y la sombra de represalias. Aun así, insiste en que su caso no es político, sino una exigencia de justicia frente a la violencia ejercida en su contra, asegura existe en el CEDIPIEM una nómina fantasma que sirve para apoyar a amigos e incondicionales.
El trasfondo es más grave: Ceballos advierte que su experiencia exhibe un problema estructural en el CEDIPIEM, que debe ser auditado y revisado a fondo, pues se trata de una institución creada para proteger a comunidades indígenas, no para encubrir abusos y mantener en nómina a funcionarios impresentables.
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Gracias por su lectura, los esperó hoy a partir de las 7.30 de la mañana con mi comentario en #UltraNoticias con Oscar Glenn en el 101.3 FM de Toluca y más tarde a partir de las 9 de la noche los esperó con mi comentario en #MVSNoticias con Juan Manuel Jimenez en el 102.3 FM #CadenaNacional. ¡Ya lo sabe, que le vaya como se porte.
