SOBRE EL CAMINO

Por. – Benjamín Bojórquez Olea.

El trébol que se niega a caer

Existe una diferencia fundamental entre quienes ocupan un cargo y quienes construyen poder. El cargo es una concesión temporal; el poder es una acumulación de carácter, experiencia y capacidad para sobrevivir cuando todos esperan verte caer.

Esa diferencia explica por qué Gerardo Vargas Landeros continúa siendo uno de los actores más incómodos dentro de la sucesión política de Sinaloa. No porque hoy ocupe la posición más cómoda. Todo lo contrario.

En política, el verdadero liderazgo no se mide cuando el viento sopla a favor, sino cuando la tormenta parece diseñada para arrastrarte. Es ahí donde aparece la naturaleza de cada hombre. Schopenhauer sostenía que el carácter es inmutable: las circunstancias no crean a las personas, únicamente revelan quiénes son. Bajo esa lógica, la presión no fabrica líderes; simplemente desenmascara a los improvisados y fortalece a quienes aprendieron hace mucho tiempo que el poder exige resistencia antes que aplausos.

Muchos interpretan el momento que vive Gerardo Vargas como una señal de debilitamiento. Tal vez porque siguen creyendo que la política se resume en titulares, rumores o expedientes. Sin embargo, quienes conocen la anatomía del poder entienden que las batallas decisivas rara vez se libran frente a los reflectores. Se libran en la capacidad de conservar estructura, interlocución y respaldo mientras el ruido intenta convertirse en sentencia.

Mientras algunos reaccionan con estridencia, Vargas Landeros ha preferido la prudencia. Mientras otros buscan instalar la confrontación permanente, él ha optado por administrar silencios. Esa decisión no necesariamente proyecta debilidad; puede interpretarse como una demostración de autocontrol. En política, el silencio también comunica, y muchas veces comunica más que un centenar de discursos.

El proceso interno de Morena no se decidirá únicamente por simpatías personales. Se definirá por capacidad de organización, construcción de consensos y experiencia para gobernar un estado cuya complejidad exige mucho más que discursos de campaña. Ese es el terreno donde Gerardo Vargas parece sentirse más cómodo.

Su trayectoria le ha permitido conocer las distintas expresiones políticas y sociales de Sinaloa. Ha recorrido instituciones, ha enfrentado conflictos y ha transitado escenarios donde la negociación pesa más que la retórica. Esa experiencia no garantiza resultados, pero sí representa un capital político que difícilmente puede ignorarse en una contienda interna.

En Sinaloa existe una expresión que retrata a cierto tipo de personas: no se dejan inyectar parados. No alude a la temeridad ni a la soberbia. Describe a quien mantiene la calma bajo presión, evita actuar por impulso y entiende que perder el control suele equivaler a entregar la iniciativa al adversario.

Gerardo Vargas ha proyectado una imagen distinta: la de un operador que prefiere calcular antes que precipitarse, que entiende cuándo apretar y cuándo soltar, cuándo responder y cuándo permitir que el desgaste recaiga sobre quienes intentan provocarlo.

Ese comportamiento no es casual. Responde a una concepción del poder que se parece más al ajedrez que al boxeo. El ajedrecista no busca ganar una pieza; busca ganar la partida. Y para ello sacrifica tiempos, administra movimientos y evita convertir cada jugada en un espectáculo.

Por eso reducir la discusión a los episodios coyunturales sería un error de perspectiva. La política no premia únicamente a quien resiste un momento difícil, sino a quien conserva la capacidad de seguir construyendo alianzas mientras enfrenta la adversidad. Esa resistencia, más que una virtud personal, es un activo político.

Sinaloa enfrenta desafíos que no admiten improvisaciones. Gobernar implica tomar decisiones complejas, administrar crisis y sostener instituciones bajo presión constante. En ese contexto, el liderazgo deja de medirse por la popularidad instantánea y comienza a evaluarse por el temple con el que se enfrentan los momentos más difíciles.

Quienes aspiran a gobernar deberán demostrar no solo capacidad para ganar una elección, sino también fortaleza para soportar el peso del poder. Porque administrar un estado no consiste en hablar fuerte; consiste en mantener la serenidad cuando todos esperan que uno pierda el equilibrio.

GOTITAS DE AGUA:

El proceso rumbo a 2027 apenas comienza y aún quedan múltiples variables por definirse. Pero si algo parece evidente es que Gerardo Vargas Landeros continúa siendo un actor que obliga a los demás a replantear estrategias. En política, eso suele ser un indicador de relevancia.

No porque el destino esté escrito. Ninguna contienda lo está. Sino porque los liderazgos que incomodan rara vez son aquellos que hacen más ruido. Son los que permanecen de pie cuando muchos ya habían apostado por su caída.

Y en una época donde abundan los políticos moldeados por la conveniencia, quizá la mayor fortaleza de un aspirante sea precisamente esa: tener el carácter suficiente para no doblar la rodilla antes de tiempo. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos mañana”…

Mi columna disponible en los siguientes portales:

Facebook: https://www.facebook.com/benjamin.bojorquez.2025?mibextid=ZbWKwL

Sigue el canal de Columna: Sobre El Camino🖊️ en WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029Vb7eAQB2phHFjVRdLF2W

Gimperionws Tv: https://gimperionws.tv/2025/10/31/sobre-el-camino-529/

Entre Veredas: https://www.entreveredas.com.mx/2025/10/cuando-el-crimen-habla-y-la-oposicion.html

Primero Editores: https://primeroeditores.com.mx/opinion/sobre-el-camino-276/

Yo Digo Yo Pregunto: https://yodigoyopregunto.com/2025/10/06/sobre-el-camino-53/

Tamayo Informa: https://tamayoinforma.com/2025/01/13/sobre-el-camino-3/

Revista POLITEIA: https://revistapoliteia.com

Voces Nacionales (Alvaro Aragón Ayala): https://vocesnacionales.com/2025/09/15/sinaloa-entre-filetes-y-promesas-frias-el-snte-27-en-ruinas/

OV El Analista: https://ovelanalista.com/columna-sobre-el-camino-3/

Deja un comentario

Descubre más desde MARCAMOS LA PAUTA EN INFORMACIÓN

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo