SOBRE EL CAMINO

Por. – Benjamín Bojórquez Olea.

El tiempo también vota

Hay derrotas electorales que ocurren el día de la elección, otras aún más dolorosas: las que se empiezan a perder meses antes.

A poco menos de un mes de que arranque formalmente el proceso electoral de 2027, Morena ya entendió algo que la oposición todavía parece discutir: las elecciones no comienzan cuando el INE enciende el reloj; comienzan cuando los partidos empiezan a construir territorio, estructura, candidatos y narrativa. Y ahí está el problema de la oposición.

Mientras Morena y sus aliados mueven piezas, levantan liderazgos, exploran candidaturas y preparan estructuras, la oposición parece atrapada en una especie de pausa estratégica.

Los líderes opositores locales de Sinaloa: convocan, anuncian, llaman y proponen. Pero una cosa es hacer ruido político y otra muy distinta construir una alternativa electoral capaz de competir contra una maquinaria que lleva años ocupando territorio. La oposición parece seguir esperando que Morena se desgaste .

La oposición no puede ganar porque Morena pierda. Tiene que ganar porque ella misma sea capaz de convencer. Y ahí está el verdadero hueco.

¿Dónde está el discurso? ¿Dónde están los nuevos liderazgos? ¿Dónde está la estructura territorial? ¿Dónde está la propuesta capaz de entusiasmar a un ciudadano que ya no quiere votar solamente por el menos malo?

Churchill no derrotó a sus adversarios únicamente diciéndole a Inglaterra que el enemigo era terrible. Le dio una razón para resistir.

Napoleón entendió que el tiempo también era territorio.

Julio César entendió que había momentos en los que había que cruzar el Rubicón.

Sun Tzu entendió que las guerras se ganan mucho antes de la batalla.

Morena parece haber entendido esa lección.

La oposición, todavía no. Y cuidado con una trampa: que exista descontento con Morena no significa que automáticamente exista confianza en la oposición.

El ciudadano puede estar decepcionado del gobierno y aun así no querer regresar al pasado. Puede cuestionar a Morena y no encontrar en la oposición una alternativa convincente.

Por eso el 2027 puede comenzar a definirse mucho antes de que aparezcan las boletas. Porque mientras unos construyen la elección… otros siguen esperando que la elección les dé una oportunidad.

Y la política no funciona así. El poder no se hereda, se conquista. Por eso la pregunta no debería ser cuándo Morena comenzará a caer, si no, ¿cuándo comenzará la oposición a construir algo que la sociedad realmente quiera votar?

GOTITAS DE AGUA:

Porque el enemigo más peligroso de la oposición quizá no sea Morena. Es el reloj. Y el reloj ya empezó a correr. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos mañana”…

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