Por Pepe Nader
Algunos de mis amigos hacen sus caras cuando empiezo a hablar del valor del agradecimiento, un aspecto que se me hace fundamental en la vida de las personas, pues habla de la calidad humana y los principios que se deben tener; sin embargo, muchas personas, empujadas por la codicia, la maldad, la frustración y la envidia, se olvidan de algo tan elemental como el ser agradecidos.
Lo anterior le está pasando al Partido del Trabajo, cuando la Junta General Ejecutiva del INE declaró, el 3 de septiembre del 2015, que habían perdido su registro como partido político y tuvo que llegar el Tribunal Electoral para hacerles el paro, algo en lo que mucho tuvo que ver Morena, con quienes después ha ido en varias elecciones, pues prácticamente los sacaron de ultratumba.
Pareciera que esta historia ya se le olvidó al PT, pues en su visita a Palacio Nacional, el coordinador de este partido en la Legislatura, REGINALDO SANDOVAL, dijo que la alianza oficialista puede fracturarse si Morena mantiene una postura de distancia frente a sus aliados y actúa bajo la premisa de que puede competir sin ellos; de hecho, los calificó de “sobrados”, así como mi Toluca el pasado domingo ante el Santos.
El líder petista dijo que sus aliados en el gobierno se sienten en condiciones de avanzar sin el respaldo de las fuerzas que integran su bloque político, pues de plano la oposición anda extraviada, un chantaje a todas luces y que refleja que las tribus conocen de todo, menos de códigos políticos.
Estaría bueno para el anecdotario que Morena le diera las gracias al PT, pues estos últimos solo están haciendo chantaje para sacar raja política, ya que sin los guindas, seguramente seguirían camino a perder el registro, como les pasó hace unos años, algo que para nada me desagrada, pues la oposición en México ha resultado ser decepcionante en la actualidad, ya que pocos son los que han propuesto, trabajado y aportado algo a la nación.
LA GRÁFICA DE HOY
Es del foro “Fuera de lugar: ¿por qué es injusto cancelar el ascenso y descenso en el fútbol?”, que atinadamente se llevó a cabo en el Senado de la República y que atiende un reclamo social de millones de aficionados mexicanos a este deporte ante el abuso monopólico de la Legión del Mal de la Federación Mexicana de Fútbol y los dueños del balón.
Por iniciativa del senador CLEMENTE CASTAÑEDA, se puso sobre la mesa el trabajar en iniciativas de ley para regular más el deporte del fútbol y así devolver el ascenso y descenso en el fútbol mexicano, un tema en el que participaron senadores, integrantes de la Liga de Expansión, periodistas y personas afines al fútbol, destacando que los directivos de la FMF no acudieron a pesar de estar invitados, y es que algunas personas que trabajan en las oficinas de Toluca dicen que los directivos y dueños están despreocupados, pues señalan, con la soberbia que les caracteriza, que este tipo de iniciativas les hace lo que el viento a JUÁREZ.
En este foro se habló sobre la abolición del ascenso y descenso, el estancamiento competitivo y la protección de los intereses económicos de los dueños de los clubes por encima de la pasión de los aficionados, por lo que se analizó el mérito deportivo contra los intereses económicos; el castigo al esfuerzo, pues aquí se elimina el éxito que se gana en la cancha; y, finalmente, la protección al fracaso, pues se permite y tolera la mediocridad, algo que afecta el desarrollo deportivo, el espectáculo, la formación de jugadores mexicanos, la pérdida de identidad local y que cada cuatro años, en el Mundial, arrastren el nombre de México por sus malas decisiones deportivas, entre otros muchos aspectos.
Ojalá que la lucha que hoy se emprende a través de amparos, del Tribunal de Arbitraje Deportivo, de la investigación de la Comisión Nacional Antimonopolio y del Senado arroje buenos frutos, regrese el fútbol al pueblo y así pueda seguir siendo una herramienta efectiva para reconstruir el tejido social de México, algo que evidentemente le ha valido a la mayoría de los empresarios mexicanos que solo aplican su discurso social cuando les conviene, pues en los hechos se siguen pasando de lanza con el pueblo del que tanto se han beneficiado.
Y VA DE CUENTO
Una tarde, GABRIEL ZUÑIGA caminaba por la calle de un pequeño pueblo, cuando de pronto se da cuenta de que encima de él hay un globo aerostático flotando. De ese globo cuelga una canasta, y en esa canasta hay un señor que le hace señas desesperado. Con curiosidad, se aproxima lo más que puede y escucha con atención.
Al fin, el piloto del globo, de nombre OSCAR DÍAZ, logra que el aparato descienda un poco y le grita: —Disculpe, ¿podría ayudarme? Prometí a un amigo que me encontraría con él a las dos de la tarde, pero ya son las dos y treinta, y no sé dónde estoy.
GABRIEL, con mucha cortesía, le respondió: —Claro que puedo ayudarle. Usted se encuentra en un globo de aire caliente, flotando a unos veinte metros del piso, a 10 grados de Latitud Norte y a cincuenta y ocho grados de Longitud Oeste.
El aeronauta escucha con atención y después le pregunta con una sonrisa: —¿Amigo, es usted ingeniero?
GABRIEL dice: —Sí, señor, para servirle, pero ¿cómo lo supo?
A lo que OSCAR responde: —Porque todo lo que usted me ha dicho es técnicamente correcto, pero esa información no me sirve ni mierda, y sigo perdido.
El ingeniero se queda callado a su vez y, al final, le pregunta al del globo: —¿Usted no será, por casualidad, funcionario público?
OSCAR responde: —Sí, soy un importante funcionario del Gobierno Federal. ¿Cómo lo ha averiguado?
Y finalmente, GABRIEL dice: —¡Ah! Muy fácil. Usted no sabe ni dónde está ni para dónde va, no tiene ni idea de lo que está haciendo. Hizo una promesa que no tiene idea de cómo cumplir y espera que otro le resuelva el problema. Está exactamente tan perdido como antes de preguntarme. ¡Pero ahora, por algún extraño motivo, resulta que el pendejo soy yo!
HASTA mañana con más GRILLANDO. Comentarios en “X” en @pepenader o en nadermata@hotmail.com
