Por Raúl García R.
- Fracasa Estructura Operativa de la coalición
- Abstencionismo, ganador de la jornada electoral
- Inaplazable ejercicio de autocrítica al interior del PRI mexiquense
Martes 06 de junio de 2023.- Total fracaso de la estructura operativa de la coalición Va por el Estado de México en la elección de la gubernatura. La mayor parte de quienes el pasado 1 de diciembre de 2022 fueron reconocidos como mujeres y hombres con experiencia y capacidad, que han enfrentado la adversidad y entregado resultados, fueron superados por los operadores de la estrategia de Morena y sus partidos satélites.
Los números son fríos. Computadas el 100 por ciento de las 20 mil 442 actas, de acuerdo con el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la votación total el pasado domingo en la entidad sumó seis millones 214 mil 217 votos, de los cuales tres millones 272 mil 106 correspondieron a Delfina Gómez y dos millones 755 mil 532 a Alejandra del Moral.
Un dato adicional y en el que autoridades y partidos políticos deben poner atención es en la participación ciudadana del pasado 4 de junio. Del total de la lista nominal, únicamente el 50.13 por ciento acudió a las urnas instaladas en los 125 municipios; es decir, el abstencionismo es, una vez más, el gran ganador de la jornada electoral en la que se eligió a la primera gobernadora.
Los nombres de los que integraron la denominada estructura operativa en defensa del Estado de México son ampliamente conocidos, pero poco sus resultados. Nuevamente el exceso de confianza y la simulación hicieron de las suyas, lo mismo que la apatía, la deslealtad y el hecho de subestimar al adversario.
Pocos al interior de la coalición prestaron atención a un factor que finalmente pesó en el resultado. Un número indeterminado pero significativo de operadores electorales de la candidata común fueron reclutados y formados en las filas del Revolucionario Institucional en décadas pasadas.
Incluso, parte de esa estructura que trabaja en el anonimato en las áreas de capacitación, activismo, acción electoral y defensa jurídica, entre otras, integró en su momento la mítica y reconocida a nivel nacional Fuerza Mexiquense. Sí, la misma que sentó las bases para el despegue y posterior triunfo presidencial de Enrique Peña.
Un coordinador de planeación estratégica, 11 coordinadores territoriales, un coordinador de operación política, más los responsables de distritos y municipios, fueron insuficientes para llevar a Alejandra del Moral al triunfo. Alejandro Ozuna, José Manzur, Aarón Urbina en la región Nezahualcóyotl, Gustavo Cárdenas en Atlacomulco, Raúl Domínguez en Ecatepec y Eduardo Bernal en la región Zumpango, fueron arrasados por la ola guinda.
Impostergable la autocrítica
Pero no son los únicos con cierto grado de responsabilidad de la derrota. En un auténtico ejercicio de autocrítica el priismo mexiquense deberá evaluar el papel y resultados de todos los involucrados, algunos de los cuales aparecieron en campaña solamente para tomarse la foto.
En este escenario la memoria no debe ser corta. Validar o no lo que se hizo o se dejó de hacer es obligado e involucra a personajes como Elías Rescala, Miguel Sámano, Ricardo Aguilar, Indalecio Ríos y Enrique Jacob, entre otros muchos más.
La derrota electoral, el fracaso de la estructura y de la estrategia, así como el inminente reacomodo de fuerzas y grupos al interior del tricolor, determinan la urgencia de tomar al toro por los cuernos.
Pero existe un severo riesgo. Si quienes hoy ocupan la dirigencia estatal del PRI, la propia ex candidata y los ex gobernadores deciden llevar a cabo este ejercicio en corto, a través del Consejo Político, sin considerar la opinión y participación real de la militancia, entonces la desbandada que inició con el proceso interno llegará a niveles nunca antes registrados.
