Por Raúl García R.
- Más que disciplina y lealtad
- Sueños de reelección; mediocre campaña
Martes 18 de julio de 2023.- Tras el descalabro electoral de la coalición PRI-PAN-PRD-NA en junio pasado, al interior del tricolor sus dirigentes insisten en minimizar los resultados, dar vuelta a la página y reorganizar de manera urgente su estructura. La estrategia diseñada, por desgracia, no ha sido la más atinada.
Si bien es fundamental levantarse de la lona y proyectar unidad y fortaleza frente al escenario de 2024, también lo es construir una imagen congruente. No es posible recuperar la confianza de militantes y simpatizantes cuando se decide repetir aquello que influyó negativamente en la búsqueda de la gubernatura.
No. No basta con convocar a la disciplina y la lealtad como pilares para contender por los espacios en disputa el próximo año, menos cuando se mantienen las reuniones a modo, los discursos de siempre, con personajes cuestionados y organizaciones que no aportan absolutamente nada.
Reconocer el trabajo de los cuadros que dieron su máximo esfuerzo el 4 de junio es tarea indispensable. Sí, pero esas y esos militantes de a pie reclaman de manera natural nuevas oportunidades, que su trabajo sea valorado en los hechos y no solamente en el discurso.
La apuesta del Comité Directivo Estatal del PRI es demasiado elevada en las actuales circunstancias. Jugarse los resultados de las urnas del 2024 con aquellos que entregaron las plazas por incapacidad, omisión o resultado de negociaciones previas, representa un riesgo que no se puede permitir.
Parecen olvidar de manera intencional que militantes y simpatizantes exigen ser considerados en la toma de decisiones a la hora de postular a quienes serán candidatos a cargos de elección popular.
Dar a conocer la lista de abanderados horas antes del cierre oficial de registros, con imposiciones de por medio, será el argumento que muchos habrán de esgrimir para abandonar sus filas o, lo que es peor, simular el trabajo y con ello perder por adelantado en las urnas.
Soñar no cuesta nada
Quienes insisten en promocionar la estropeada imagen del alcalde de Toluca son los mismos que a lo largo de 19 meses no han tenido la capacidad de controlar las crisis que han marcado la gestión municipal.
No es lo mismo propagar cifras alegres en materia de seguridad que actuar en consecuencia, como tampoco lo es inaugurar banquetas con “perspectiva de género” que intentar tapar baches en aquellas vialidades que transitan los funcionarios municipales.
Una nueva y mediocre versión de la inmaculada figura del presidente municipal trasciende, al erigirse como el artífice de los resultados electorales de junio. Presumen sus propagandistas los 11 mil sufragios de ventaja que la coalición obtuvo respecto de la candidata común, como elemento para justificar sus sueños de reelección. Exprimieron la materia gris.
Habría que recordarle al personaje que en realidad toma las decisiones en el Ayuntamiento que las cifras revelan la pérdida de un distrito en la capital; es decir, la mitad de la capital está en manos de quien el 16 de septiembre asumirá el poder en el Estado de México. El escenario por venir es adverso.
Soñar no cuesta.
