Por Lucio Ramírez Medina
Llamado Urgente a Recolectar el Agua Ante la Actual Emergencia
Ante la emergencia por la crisis del agua que vivimos en México, Erika M. Macedo, quien es Maestra en Sociología Política por el Instituto Mora, y Licenciada en Historia por la UNAM, nos lanza esta advertencia: cosechar la lluvia no es la solución a los problemas del agua, pero sí puede ser punto de inicio para repensar y accionar otras formas de gestionarla sin sacrificar a las personas más vulnerables ni sólo apelar a mecanismos del pasado, que sabemos tienen múltiples áreas de oportunidad. Es así que nos comparte tres aprendizajes:
De no haber una base de distribución e interés social, la tecnología sigue reproduciendo y promoviendo desigualdades sociales y económicas. En el caso de la cosecha de lluvia, la eco-tecnología es sencilla, que no por ello de mala calidad, y ahí radica su mayor virtud: todas las personas, niños, adultos mayores podemos sumarnos a esta práctica en latitudes diversas y situaciones sociales diferentes. Una lección valiosa es que es mucho más importante la adopción de la eco-tecnología que la sofisticación de ésta.
Se trata de una práctica que nos reconecta con nuestra relación con el agua y la naturaleza. Muchas personas no conoces de dónde viene el agua que usan. Hacernos partícipes del abastecimiento del agua en nuestros hogares o negocios nos permite construirnos una perspectiva de mayor corresponsabilidad con el acceso al agua. Esta es una tendencia mundial ante el panorama actual de crisis climática: necesitamos soluciones basadas en la naturaleza y la relación social.
Por estas características, la práctica en cuestión tiene un potencial muy fuerte para hacer partícipes a hombres, niños, mueres y niñas en el abastecimiento y acceso del agua. Actualmente, la normatividad y desde distintos esfuerzos se impulsa la inclusión de las mujeres en la toma de decisiones, pero en la práctica que mucho por hacer. Los pocos datos que tenemos en cuanto a la relación agua y género nos indican que “las mujeres somos las más afectadas cuando hay escasez, sin embargo, somos quienes menos podemos participar o tener injerencia en la toma de decisiones”.
Pero alerta que politizar el acceso al agua es el error más frecuente y el principal obstáculo para entender y atender la complejidad del tema, como tampoco es la solución traer agua de otras latitudes dejando a comunidades enteras sin ella. *Licenciado y Maestro en Periodismo lurame_3@hotmail.com @luciorm
