De nuevo falla la cobertura de las movilizaciones sociales
Andrés A. Solis
De nuevo hubo marchas en la zona metropolitana de Guadalajara para exigir agua limpia; de nuevo personal del IMSS salió a las calles de diversas ciudades del país, especialmente en Ciudad de México.
De nuevo la prensa se quedó con los actos violentos, los abusos policiales y entonces con una información incompleta.
El derecho a la protesta social es un derecho humano, está garantizado en la Constitución y no puede restringirse en ningún lugar.
Como todos los derechos, tienen límites en el resto de garantías y nunca el derecho a la protesta puede justificar actos violentos.
Pero eso no significa que estos hechos sean “la noticia”.
El caso reciente en Guadalajara muestra esa narrativa incompleta. Fueron las y los manifestantes quienes identificaron a los grupos que después causaron destrozos, pintas y quema de bienes públicos en las sedes de los poderes del Estado de Jalisco.
La prensa se quedó sólo con esa anécdota y el resto de la cobertura fueron los actos violentos.
¿Qué pasó en el intermedio?, ¿por qué no hubo un seguimiento informativo más detallado a estas alertas ciudadanas y las acciones que en todo caso debieron tomar las autoridades?
¿No debieron los medios preguntar a las autoridades por qué si recibieron alertas de estos grupos no actuaron en consecuencia?
No he visto información en los medios locales de Jalisco ni en medios de la CDMX, que alguien haya buscado a personas funcionarias públicas para pedirles una declaración oficial al respecto o si intentaron averiguar cuál es el nivel de responsabilidad de los responsables d ela seguridad de no haber tomado las previsiones necesarias.
El gobierno de Jalisco vuelve a curarse en salud y decir que se vio sorprendido y que les faltaron elementos en el lugar y que no esperaban una reacción tan violenta de estos grupos.
Esto, de nuevo, desnuda la ineficacia y falta de capacidad de la autoridad estatal para atender una situación de emergencia en el contexto de la protesta social y esto también debe ser parte de la historia que debe retratar la prensa.
Pero no, de nuevo nos quedamos por encima y sólo reproduciendo lo que ayuda a la autoridad para criminalizar la protesta e insistir en que hay personas infiltradas que quieren desestabilizar.
Por eso es importante hacer una cobertura más completa y profesional.
PD. Lamentable la forma en cómo medios y periodistas dieron difusión al video de la muerte de un sacerdote en Ecuador. Reproducir el momento no es necesario para contar la historia y sólo contribuye al morbo y a la re victimización. Por eso hace falta revisar sus estándares éticos.
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*Periodista, autor del “Manual de Autoprotección para Periodistas” y de la “Guía de buenas prácticas para la cobertura informativa sobre violencia”. Integrante del Consejo Consultivo del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación. Conduce el programa “Expedientes MN”, que se transmite los viernes a las 18:10 hrs., por la cadena de Meganoticias.
