Por Fermín Josep Arrufat Calaf.
Con clima agradable en tarde soleada, ante un aforo de tres cuartos de entrada en los tendidos numerados de sol y sombra, se anunció el domingo 26 de enero, un encierro del hierro guanajuatense de “De la Mora” para el torero potosino Fermín Rivera, el diestro extremeño Alejandro Talavante y el joven espada hidrocálido Leo Valadez, para el segundo festejo del serial denominado como “feria de aniversario” de la Monumental Plaza de Toros México.
1er toro.
Abrió plaza “Canta Recio”, un astado muy justo de hechuras que fue protestado a su salida, cornicorto y cornivuelto, al que el diestro Fermín Rivera, bregó al hallarse en las líneas de los tercios con capotazos de tanteo con los que midió su embestida, de carácter suelta pero fija, y rematando con las manos arriba.

Llevó al caballo Fermín a “Canta Recio”, que entró de largo a corta distancia, y que empujó en el peto, y donde recargó de más en las tablas amagando con el tumbo de la cabalgadura.
Comenzó su labor con la muleta trasteando por bajo, para llevarlo hacia los medios del ruedo, donde el burel demostró falta de fuerza al doblar las manos tras salir del último pase de la primera tanda.
Ya en el centro del redondel, con derechazos muy bajos, sometió al astado gozando un poco de “confianza”, por lo que, al mostrar peligro sordo, en el mínimo hueco que hizo Rivera con la muleta al pasar al toro, le tiró un derrote que lo levantó aparatosamente, pero sin consecuencias.
Engallado Fermín por el incidente, se volvió a ponerse en la cara del burel para ligarle otra buena serie por derechazos en redondo, con sabor y reposo que jalearon con intensidad los olés del público que ya se hallaba emocionado y prendido con la faena del potosino, que remató con un pase forzado de pecho.
Continuó el toreo en redondo con dos series por el pitón derecho, de muletazos con mucho temple y cadencia, en los que el astado ya mostraba poco recorrido, quedándose corto a mitad del muletazo y volteando a mirar al diestro.
Dominó al animal en el mismo sitio de los tercios a contraquerencia, donde remató con manoletinas muy ceñidas que resultaron avezadas para el escaso juego que prestó el astado ya en ese momento culminante de la faena.
Montó la espada y dejó un estoconazo entero, pero trasero y ligeramente caído y desprendido en su colocación que surtió efecto y provocó la entusiasta petición de una oreja concedida por el juez de plaza Gilberto Ruíz Torres.
2do toro.
Se anunció la salida de “Fandango”, con el que el diestro extremeño Alejandro Talavante recibió por verónicas ceñidas con buen sabor torero en los medios de la plaza, y que remató soltando una punta del capote para adornar su saludo capotero.
Ante el caballo recibió un puyazo en buen sitio, pero sucinto, cuidando las condiciones del toro, que evitasen mermar su juego en el tercer tercio.
Armó la muleta y citó al toro con ayudados en terreno de tablas, que compaginó con derechazos templados en redondo y condescendientes con el recorrido del toro, que acometió muy bien, pero solamente al inicio de la faena.

Hilvanó la serie por derechazos en redondo en los medios de la plaza, con los que logró lucir, pese a que el toro ya mostró una reducción en la calidad de fuerza y son. No obstante, la siguiente tanda, el burel embistió humillado y fijo en la muleta de Talavante, que con gran transmisión, mostró voluntad y ganas de agradar a la concurrencia, pese a las condiciones poco idóneas del toro.
Concluyó por naturales, que lucieron gran expresión y tersura, que se sobrepusieron a una culminante serie de manoletinas ceñidas por ambos costados y en terreno de los tercios, para concluir su faena de muleta.
Se perfiló a matar y dejó un pinchazo al primer viaje, que corrigió, para dejar después una estocada entera. Hubo petición de oreja, pero en sentido estricto, el Juez Gilberto Ruíz, hizo caso omiso a la petición de oreja por parte del público.
Dió vuelta al ruedo.
3er toro.
Saltó el tercero de nombre “Combativo”, lució hechuras anovilladas que eran notorias en la cara del animal que fue protestado desde su salida, al que el torero hidrocálido Leo Valadez saludó con un farol de rodillas en tablas, que ligó con una serie de verónicas con las que probó el talante del primero de su lote.
De igual manera, como sus compañeros de cartel, Leo cuidó el castigo del toro con el chuzo, al que ante su solicitud, el picador le dió un puyazo breve, con el que el toro anovillado se mantuvo fijo en el caballo, pero con el que recargó en el peto. Paso seguido, quitó con emotivas “crinolinas” bien ejecutadas, que resultaron de mucho asombro para los espectadores que no se encuentran acostumbrados a dichas creaciones mexicanas con el percal.

A petición de los asistentes, Leo cubrió el segundo tercio, en el que como es ya costumbre suya, dió espectáculo con los rehiletes aprovechando el poco recorrido del toro en suerte, tercio en el que dejó dos pares de frente, “asomándose al balcón”, y un tercero puesto al violín en terreno de tablas que le hicieron sonar una diana por parte de la banda de música de la Monumental Plaza México.
Inició de muleta con pases por bajo flexionando rodilla en tierra sobre terreno de tablas, para llevar cadencioso al animal hacia los medios del ruedo. Ya ahí, ligó una serie de naturales que ya escarbaba la arena, acusando poca bravura, pero que pese a ello, acometió de largo al cite en la muleta del hidrocálido que llevó al burel por derechazos a media altura de buen gusto.
Finalizada su tanda, cuadró al tercer toro de la tarde y echó la espada sobre los lomos del toro al que dejó un pinchazo hondo, cuyo efecto fue nulo, y que finiquitó con un golpe de descabello.
4to toro.
A contraste de los tres primeros astados,saltó al ruedo “Tronío”, cuyas hechuras contrastaron con el resto del encierro lidiado, cuya salida de toriles fue extraña al entrar al ruedo andando y barbeando tablas con amago de saltar al callejón.

Fermín en los medios bregó muy bien al animal, llevándolo poco a poco confiado hacia el centro del ruedo por verónicas, que firmó con con una revolera de mucha vistosidad.
En la suerte de varas, el astado peleó ante un puyazo bien puesto y en buen sitio, pero que fue protestado al arremeter en repetidas ocasiones con la pica.
Comenzó su faena de muleta en los medios con pases a media altura, los cuales ligó con derechazos templados, dándole muy bien sus tiempos al toro que no acusó mayor recorrido en las embestidas, Prosiguió con naturales muy suaves que hicieron sonar los olés en el tendido, pese a que el astado no acometía, pero que dejaron buen gusto gracias a la calidad interpretativa del potosino.
Con arrancada pastueña, y en los medios del ruedo ligó Fermín cinco naturales de gran expresión y cuidado, para no sobreexigir al toro que ya no mostraba continuidad en las embestidas. Pinchó en alto tres ocasiones y escuchó palmas con salida al tercio.
5to toro.
Hizo su salida al ruedo “Arrebato”, al que Alejandro Talavante recibió con faroles en la zona de tablas. Recibió un puyazo en buen sitio al que acometió en el caballo.

De muleta abrió con pases por bajo al hilo de las tablas flexionando la rodilla en tierra, para continuar hacia las líneas de los tercios ligando una serie de naturales de buena expresión y gozo, pero porfiando mucho al astado que careció de continuidad en la acometida.
Un ejemplar que expuso poca transmisión que arrancó con embestidas cortas, al que Talavante probó por ambos pitones, cruzándose de pitón en la cara del toro, pero sin conseguir encelar al burel que careció de calidad en las acometidas. Dejó solamente buenas impresiones en su labor que firmó con un pinchazo en hueso.
6to toro.
El cierra plaza de nombre “Jurista”, que desde su salida mostró poca fuerza en la acometida, Leo Valadez, que le tocó en suerte el peor lote del encierro, inició por verónicas que no tuvieron mayor lucimiento y que sirvieron para medir la poca fuerza del astado, que posteriormente, recargó en el caballo ante un breve puyazo.

Con pocas opciones, el hidrocálido inició su faena de muleta en tablas con muletazos por alto para evitar que el toro se cayera por la poca fuerza que acusó. Continuó con muletazos a media altura que no tuvieron mayor trasfondo, lamentablemente, por la escasa bravura en la embestida del sexto toro.
Rubricó con muletazos bajos en la zona de tablas y dejó medio espadazo en todo lo alto, tras el que hubo división de opiniones en los tendidos, que se mantuvieron atentos a la faena de Leo Valadez, que se fue de vacío por el poco juego del encierro de “De la Mora” en el segundo festejo del serial de aniversario en la Plaza de Toros México.
