El torero hidrocálido paseó una y una orejas de sus respectivos dos toros en la corrida de feria de Santa Clara Coatitla 2026, la cual registró un lleno hasta la bandera
Por Fermín Josep Arrufat Calaf
En tarde ventosa, soleada con cielo despejado y ocasionales bancos de nubes; ante un lleno hasta la bandera se desarrolló el festejo taurino de la feria de Santa Clara Coatitla en su edición 2026, en la que actuaron el novillero rejoneador Emilio Cano, y los toreros a pie Juan Pablo Sánchez y Francisco Martínez, quienes lidiaron un terciado encierro de la vacada jalisciense de San Marcos, en la tarde del lunes 17 de agosto.

Abrió plaza el joven rejoneador Emilio Cano, quien despachó a un novillo bien presentado de embestidas bravuconas que amagó con levantar las tablas de la plaza portátil tras salir del toril. Dejó un rejón de castigo, al que prosiguió un segundo rejón de castigo para atemperar la acometida del astado, del que luego de surtir efecto, el ejemplar se apencó en tablas sin ofrecer mayor ápice de pelea.
Se complicó el transcurso de la lidia dadas las condiciones del astado, siendo improcedente la colocación de las respectivas banderillas. Echó pie a tierra para despachar al abreplaza logrando dejar una estocada entera, caída y trasera luego de sonar un aviso. Escuchó palmas y división de opiniones.
Por su parte, el torero hidrocálido Juan Pablo Sánchez “hizo agua de las rocas”, al lograr lucir toreo de temple y tersura que le distingue, ante un nada sencillo lote que no ofreció gran recorrido en las embestidas. Tras pitos en la salida del primer toro de la lidia ordinaria por las hechuras del ejemplar, Juan Pablo logró aprovechar lo poco potable de sus dos bureles con toreo a la verónica y con series de muletazos suaves con la mano diestra que calaron hondo en los tendidos. Pese a la poca fuerza de los ejemplares, lució toreo de calidad y buena manufactura firmando ambas participaciones con estocadas enteras que le valieron una y una oreja en ambos toros gracias a la petición de los asistentes.

Francisco Martínez, el torero sanmiguelense quien ejecutó el toreo a la verónica en sus dos toros, dió gala de espectáculo con las banderillas complaciendo a los aficionados que le solicitaron cubriera el segundo tercio, jugándose también el tipo ante dos ejemplares de cualidades complicadas que limitaron los anhelos y disposición del joven diestro que porfió con la muleta para extraer lo poco provechoso de ambos bureles. No obstante dejó buenos momentos de bien torear en tablas en su segundo ejemplar, al que le cuajó una faena de empeño y tesón. Lamentablemente, Francisco no estuvo fino con la toledana, privándosele la oportunidad de acompañar a Juan Pablo Sánchez en la salida a hombros de los aficionados de Santa Clara Coatitla.

