Por Fermín Josep Arrufat Calaf
En tarde soleada y con clima agradable con algunas rachas de viento, se realizó el sábado 18 de octubre el último festejo del serial taurino 2025 de la Feria de San Francisco de Pachuca, Hidalgo, la cual contó con la mejor entrada del ciclo de festejos taurinos del coso Vicente Segura, de la capital hidalguense, para atestiguar un cartel conformado por el joven rejoneador luso-mexicano “André”, el diestro hidrocálido Juan Pablo Sánchez, el tlaxcalteca Sergio Flores y la joven matadora queretana Paola San Román, quienes lidiaron un encierro de la ganadería zacatecana de Boquilla del Carmen.

El abreplaza, correspondió al joven rejoneador luso-mexicano André, quien lidió un novillo del mismo hierro de Boquilla del Carmen, al que tardó en encelarlo para provocar la arrancada del burel a la grupa del caballo.
Ya dentro de la jurisdicción de la cabalgadura, colocó tres rejones de castigo, uno de ellos mal colocado, el cual, no hizo mella en su ejemplar, al que secundó con uno en buen sitio.
El público se mostró atento y paciente con el novel centauro al que alentó con palmas en su actuación, para después, llevar al novillo al hilo de tablas, donde colocó un par de banderillas en buen sitio, que resultaron vistosas para los aficionados. Continuó con una tercer banderilla puesta al cuarteo, con la que no expuso a la cabalgadura en el momento de la reunión, la cual jaleó la ovación del respetable, para enseguida colocar una cuarto rejón tras el morrillo del astado.
No obstante, al colocar una quinta banderilla, el astado ya comenzaba a quedarse corto y protestar alzando la cara, por lo que al colocar el sexto rehilete, el burel alcanzó el anca derecha del caballo, propinándole una cornada limpia de poca profundidad que no inmovilizó al equino.

Luego de cambiar de caballo, el joven rejoneador finalizó la faena dejando dos banderillas cortas en el terreno de tablas, tras las que siguió con otras dos más, puestas a dos manos, las cuales generaron emoción en los tendidos. Posteriormente, cerró la lidia con la hoja de peral, la cual resultó tarea complicada para el centauro luso-mexicano, quien falló al primer y segundo intento, logrando dejar un rehilete delantero y caído al tercer viaje con el rejón de muerte, que resultó efectivo. Escuchó palmas y saludó en el tercio tras su actuación.

Por su parte, el torero hidrocálido Juan Pablo Sánchez, lidió a su primer toro de nombre “joyerito”, el cual resultó rebrincón en su andar tras la salida por toriles, y al que enteró Juan Pablo con su capote, llevándolo de tablas hasta las líneas de los tercios por verónicas de honda plasticidad que calaron en los tendidos, a las que continuó por bajo bregando al toro de pitón a pitón para sacarlo a los medios del ruedo y rematar con una revolera de pintura.
Tras un buen puyazo en sitio óptimo, quitó Juan Pablo con una serie de navarras, que firmó con otra revolera de sabor añejo en la mitad de la plaza.
Brindó su toro al ganadero Manuel Sescosse, propietario de la ganadería acartelada, del que tras dicho acto, arrancó su faena de muleta al hilo de tablas con derechazos por bajo, donde al tercer pase con la canilla diestra, el astado salió con la cara arriba, arrebatándole la muleta.

Ya de nueva cuenta armado con la muleta Juan Pablo, colocó al toro en los medios del ruedo, donde prosiguió de igual manera por derechazos, que no lucieron lo suficiente, debido a que el toro ofreció medias embestidas, de las que salió de nueva cuenta con la cara hacia arriba y rebrincando, siendo un factor que deslució su faena en la tercera parte de la lidia, cuestión que también pudo haber sido corregida en la suerte de varas, ya que pasó un tanto crudo en el caballo, pero que de manera contraria, también pudo haber mermado la acometida del toro al desfondarse pronto en la labor con la pañosa.
Mantuvo el astado las mismas condiciones complejas al salir con la cara hacia arriba al momento de cargar la suerte con la muleta Juan Pablo Sánchez, quien siguió buscando la forma de aprovechar lo poco potable que ofreció su primer toro, cruzándose de pitón a pitón y obligando al toro a pasar por donde le puso la franela. Labor de mucha voluntad, pero con poca transmisión debido a las pobres oportunidades que poseía el toro.
Ya en la suerte suprema, cuadró Juan Pablo al toro en el terreno de los medios del ruedo para dejar una estocada desprendida pero en buen sitio, que resultó efectiva y desató la petición de la oreja, la cual fue concedida por el juez de plaza Guillermo Valderrama.
En su segundo ejemplar, de nombre “gambusino”, poco pudo lucir en la salida de toriles con el capote Juan Pablo Sánchez, al ser éste, un toro en el que se limitó a bregar por bajo para dejarlo colocado en los medios de la arena, y ahí, quedar puesto en suerte frente al caballo para hacerlo entrar a la puya.
Inició el tercer tercio en el terreno de las líneas de cal donde enteró poco a poco al burel con pases de aliño. Series cortas de cuatro muletazos para evitar “ahogar” a su segundo astado que lució poco tranco y pronto a quedarse sin recorrido al embestir. No obstante, siguió con la mano zurda al natural, tocando al pitón contrario, momento en el que el toro mostró mejores condiciones en su arrancada, colocado en los medios del redondel.

De nueva cuenta en redondo y en la mitad de la plaza, ligó en redondo una tanda de naturales de gran suavidad a media altura, que lograron sobresalir, pese a que el astado entraba a la muleta con la cara a media distancia.
Concluyó su faena con una dosantina larga y en redondo que hizo exclamar el olé de los tendidos, para posteriormente, cuadrar al toro en la suerte contraria, es decir, saliendo hacia los medios del ruedo tras el momento de la reunión, donde al instante de asestar la espada, recibió un paletazo con el asta del toro sin consecuencia alguna, que antecedió al dejar ¾ de acero que sirvieron para hacer doblar a su segundo ejemplar.
Escuchó aplausos en los medios del ruedo, y la ovación tras su faena, teniendo que abandonar la plaza, puesto que al día siguiente toreó en la plaza de Toros “Alberto Balderas” de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Por su parte, el torero tlaxcalteca, Sergio Flores, escuchó palmas y petición al lidiar a su primer toro, de nombre “cominito”, astado que salió de toriles muy suelto, y que por consiguiente, tardó en meterlo en su capote para medirle las embestidas por verónicas, siendo estas un tanto atropelladas al salir de la suerte con la cara hacia arriba.

Destacó el joven picador César Daniel Morales, quien fue ovacionado al dejar un puyazo en buen sitio, y breve, que permitió asentar al toro.
Ya en el tercer tercio, el astado demostró poca clase y escasa transmisión, al que recibió con derechazos por bajo y pausados, que adosaron una arrancada sin ligazón en el primero de su lote. Poco después, logró sacar media serie de derechazos, que mostraron plasticidad, expresión e ímpetu que fueron reconocidos con las palmas de la afición.
Sólo hubo media serie de derechazos más, siendo éste el lado con el que el toro tuvo mejor expresión y funcionalidad, que, al igual que el resto del encierro, quedó a deber en fijeza, celo, continuidad y son en las embestidas. Remató su faena por manoletinas muy ceñidas en la mitad del ruedo, con las que emocionó al respetable, para poco después, firmar su labor con una media estocada trasera y caída que tuvo efecto casi inmediato.
Escuchó palmas y petición de oreja, la cual no fue concedida por la autoridad, quedando sólo en una salida al tercio.
Con su segundo toro, sexto de la función (y quinto de la lidia ordinaria), muchas menos opciones tuvo el diestro tlaxcalteca con el ejemplar de nombre “tequilero”, un astado que avisó debilidad al momento de entrar en el caballo durante la suerte de picar, luego de haber recorrido el ruedo al hilo de las tablas, en un amago de mansedumbre tratando de saltar al callejón.
Con muy poca fuerza en la embestida, y escasa acometividad en el percal, demostró también tener un problema motriz que le impedía tener una arrancada coordinada al embestir, ya que rengueó de los cuartos traseros al salir de la suerte de varas, momento en el que cayó a la arena, y también, durante el tercio de banderillas.
La protesta por parte del público fue “in crescendo”, al ser evidentes las pobres condiciones del toro, para que se pudiese realizar una faena con maneras permisibles para tal efecto, ya que las complicaciones de movilidad no cedieron tras la suerte de banderillas.
El encono de los asistentes siguió durante un par de minutos más, en medio de rechiflas y consignas increpando a la autoridad de la plaza, quien hizo nulo caso a la solicitud de cambio del toro por uno de reserva en los corrales. Bronca al juez Guillermo Valderrama y constantes reclamos por parte del público durante el inicio de la faena de muleta.
Trató de lidiarlo en el tercer tercio Sergio Flores metiéndolo en su muleta con pases por alto, para evitar que el astado se fuera de manos de nueva cuenta hacia la arena, no obstante, la acometida sin fuerza y el renguear constante del toro, hicieron que el torero de Tlaxcala decidiera abreviar su faena, cambiando el estoque simulado por la toledana.
Vació media estocada atravesada que resultó efectiva tras hundir la espada, con la que al momento de la reunión, recibió Sergio un fuerte golpe en el torso que quedó en un susto sin consecuencias graves, para después, saludar y agradecer en los medios del ruedo las palmas y el cariño de la afición que le alentó durante la faena a su segundo ejemplar que tuvo muy pobres condiciones para una faena vistosa y trascendente.
En cuanto a la joven matadora queretana Paola San Román, saludó por verónicas con el capote al hilo de las tablas a su primer toro de nombre “kilate”, cuarto astado del festejo (tercero de la lidia ordinaria), con las que lo llevó hasta las líneas de los tercios, siendo un primer tercio breve y con poco lucimiento en el percal. Tras la suerte de varas, quitó por verónicas y remató con una revolera vistosa que arrancó las palmas de la afición.
De muleta ligó una faena en redondo y por bajo con derechazos que se vieron trastocados por la áspera embestida del toro que salía con la cara hacia arriba durante todo el resto de la lidia. Faltó sí, más dominio en la muleta por parte de la torera queretana, quien pudo haber acentuado más al toro dándole por abajo para subsanar el defecto que tenía el burel saliendo con la cara arriba al final de cada pase de muleta.

Cerró su faena dejando media estocada al primer viaje con los aceros, y dejando un pinchazo hondo en el segundo intento, tras el cual se le notó una expresión de molestia en el brazo derecho tras vaciar la estocada, por lo que recurrió a la espada corta, resultando certera con ésta al hacer doblar a su primer burel con un buen golpe de descabello. Escuchó palmas y ovaciones.
Ya en su segundo toro de nombre “paulino”, y último de la función, lo recibió en tablas por verónicas que remató con una tersa media verónica. En la suerte varas, entró certero a la puya, pero sin recargar.

En la faena de muleta, inició echando una rodilla en tierra con una serie de derechazos bajos y largos que remató con un pase de pecho con el que comenzó a meter a la gente en su faena, para después proceder con otros derechazos más tocando al pitón diestro del toro, que como los ejemplares anteriores de todo el festejo, también se quedaba corto a medio muletazo, y “tocándose” a tablas.
Empeñosa y con ganas de ofrecer algo relevante, la matadora queretana concluyó su faena con una serie de naturales y un molinete ceñido con los que dejó momentos de torería y voluntad, dejando posteriormente una estocada tendida que permitió hacer doblar al cierra plaza, recibiendo palmas de reconocimiento tras su faena con el que concluyó el serial taurino de la Feria de San Francisco de Pachuca, Hidalgo, en su edición 2025.
