Por: Raúl García Rodríguez
- Detras de la valla: Claudia
- Golpe a la soberbia
- Otra vez el Inegi
Lunes 01 de junio de 2026.- Existen actores políticos a los que la vida, en un instante, les enseña su real nivel, les recuerda su cortedad y que su actuar como servidores públicos no es más que minucia.
Acostumbrados a imponer y no a convencer, a prometer y no a cumplir, a presumir honestidad y al mismo tiempo acumular propiedades, recorren el camino impregnados de soberbia.
La caída cuando se hace presente, sin embargo, es real, inobjetable. Digerir el golpe y reinventarse está reservada a pocos y en este grupo no se encuentra el cada vez más irrelevante alcalde de Almoloya de Juárez.
La visita de la presidente Sheinbaum a este municipio fue una protocolaria afrenta para al compadre de Pepe «Pepenas» Couttolenc. Primero, se le ubicó detrás de las vallas, sin trato preferencial, sin presidium, enmedio de la población común, como uno más que asistió a la concentración.
El dueño de la casa, quien dice gobernar esta tierra, el orgullo del clan Solís Gómez, simple y sencillamente no recibió invitación para ser parte del festejo. Menosprecio evidente a tan elevada soberbia.
Pero no fue todo. Como adelantado neomilitante del partido Verde, pero con raíces en lo nefasto del priísmo, el burdo intento de entablar diálogo con la sucesora del mesías tabasqueño le duró lo que al triste la alegría, tres segundos. La humillación quedó grabada en videos que recorren Internet.
Percepción pega al ego del camarada
De nueva cuenta Richard Moreno busca culpables de la percepción de inseguridad que cada trimestre choca contra su municipio de fantasía y la danza de cifras alegres que pregona en la toluqueña.
Y sí, adivinó. Disfrazó su malestar hacia el Inegi al solicitarle ajustar criterios de medición. Porque la capital del Estado de México es de los municipios más seguros del país. Bueno, eso revelan los números de las mesas de paz.
Lo que tal vez ignora el camarada del binomio Medina es que no es lo mismo informar que comunicar. Ahí es donde reside su mayor error, no en las cifras que anulan su propaganda barata. La percepción de inseguridad es real, recuérdelo.
