ANALIZAR PROFUNDAMENTE EL RUMBO QUE HEMOS TOMADO E INTENTAR DAR UN CAMBIO PUEDE SER POSITIVO

Por Víctor Barrera

Es tiempo de realizar análisis serios de lo que sucede en México, para poder tomar decisiones que nos lleven a conseguir no solo crecimientos de 1 o 2 por ciento, sino que estos sean más altos y sostenibles por varios años.

Cuando se dice que México requiere tener una economía fuerte, esto debe sustentarse con decisiones políticas que vayan más allá de querer mantener el poder sin tomar en cuenta las necesidades de la población.

Durante décadas hemos escuchado las mismas promesas, acabar con la pobreza, establecer una recuperación en la economía familiar y conseguir con todo ello un bienestar para la población.

Sin embargo, cuando esto se trata de solucionar solo a través de Planes de Desarrollo que no observan las deficiencias, difícilmente conseguiremos los resultados necesarios.

En el caso político, no puede México seguir tratando de crecer bajo una ideología que se ha quedado estancada donde pesa más un patriotismo mal enfocado que impide la participación de la inversión privada en el desarrollo de tecnología y sectores como el energético, porque entonces el rezago se va ampliando con respecto a las condiciones mundiales.

Es cierto que México ha mostrado un crecimiento del salario mínimo en un espacio corto, pero solo una pequeña parte de la población se ve favorecida por este crecimiento nominal. Porque en la realidad este incremento es disminuido ante el índice de inflación derivado de un alto costo de los alimentos por lo que mucha gente sigue estando en niveles de pobreza alimentaria.

Pero mejorar el nivel de salario muestra que no es solamente con decretos como se puede realizar, sino este debe sostenerse con la creación de más fuentes de empleos que insertados en cadenas productivas puedan generar productos de alta calidad y de competitividad internacional. Es aquí donde precisamente se rompe este crecimiento.

Es verdad que México exporta muchos productos hacia Estados Unidos y que estos son competitivos, pero lo lamentable es que la mayoría solo son manufacturados en México con piezas de importación y no existe un verdadero avance en la tecnología para los crear productos con componente en su totalidad mexicanos.

La capacidad de crecimiento debe partir de una directriz creada por el Estado, pero con la participación de inversiones tanto pública como privadas. Sin embargo, en México la inversión pública se ve cada vez más acotada lo que impide la generación de infraestructura que favorezca las condiciones para atraer inversión privada.

Si a esto sumamos que las modificaciones legales nos llevan más aun Estado protector y altamente concentrado. Estas condiciones no se dan por completo y generan incertidumbre entre los inversionistas, lo que inhibe directamente esa inversión en el país. La falta de creación de fuentes de empleo y la deficiencia financiera poder generar sistemas adecuados para el desarrollo del país nos estancan en el crecimiento económico.

Si no existe un cambio en el rumbo tomado y permitimos que se sigua concentrando el poder en una sola persona, en el corto plazo los resultados serán fatales.

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