· El oficio de resistir
· Colofón. – Las cuentas de Claudia
· La del estribo. – El asesinato de una niña
Raúl Mandujano Serrano. Periodista
El oficio de resistir. – La prensa no está en guerra, respondo a Brenda, mi siempre amable waitress de esa antigua cafetería del centro histórico. Un periodista narra y construye la historia como la ve, percibe e investiga. Eso hago yo -le digo-. Solo relato las historias que ven mis ojos.
Leí, hace algunos años, una anécdota del periodista Joseph Roth, quien escribió “La marcha Radetzky”. Ahí describía la resistencia de Austria ante la represión de Adolfo Hitler y eso enojó a los nazis. Por ello huyó a Paris. Sabía que lo perseguirían. Roth no mentía. En 1945 quedarían al descubierto las atrocidades genocidas del Führer.
Con reportajes de periodistas, fue descubierta una red de 42 mil 500 instalaciones por toda Europa para confinar y matar a sus víctimas con asfixia por gas, hambre, experimentos médicos, torturas a judíos, homosexuales, discapacitados o gitanos. Antes de que se revelara el holocausto, la prensa describía la existencia de campos de concentración y por ello, los reporteros eran perseguidos y ejecutados… por mentirosos…
Hoy en día, la amenaza al periodismo no está en las persecuciones ni en proteger a las audiencias, sino en impedir que cumpla su función, vamos, en construir un periodismo cómplice de la mentira o de la verdad.
En opinión del escribiente, la arrogancia de los periodistas que se creen sabios facilita el divisionismo. Con su egolatría, perjudican a quienes aún creemos en enaltecer este oficio que le dio voz a Jesucristo, que retrató las guerras y visibilizó la lucha de las mujeres por encontrar a sus hijos desaparecidos. Tristemente, este oficio ha dejado saldos muy lamentables de asesinados y censurados…
Colofón. – Las cuentas de Claudia
Mientras degusta de un aromático café mexicano sin azúcar, el constructor de las fábulas heráldicas escucha a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Rindió detalles de su Segundo Informe. No respondió sobre causas sociales ni fijo posturas sobre los casos de huachicol fiscal, acusaciones de EU sobre funcionarios, ni desapariciones o combate al crimen organizado. Pero dijo que “vamos bien”.
Llegaron muchos políticos en grandes camionetas de lujo blindadas, y hubo notorias ausencias como Adán Augusto, Andy López, Fernández Noroña o el mismísimo expresidente Andrés Manuel. Tampoco fueron mandatarios de otros países.
En mi personal opinión, fue un ritual austero e ideológico, siguió reprochando al pasado y colocó el sello de la transformación en sus acciones; pero fue también digno y plausible, marcando como prioridad la soberanía y negó rompimientos. Aunque “no hayan ido”. Me atrevería a decir que, incluso, logró mantener su popularidad y encaminar, a su favor, la política electoral del año entrante.
La del estribo. – El asesinato de una niña de 3 años
Jonathan era conocido por su trayectoria dentro de “Camilo Séptimo”, una de las bandas mexicanas con mayor presencia en la escena del synthpop rock. Antes de ser ejecutado de un tiro en la cabeza, asesinaron a su esposa embarazada y su hija de tan sólo 3 años de un disparo en la cara, Igualmente a la empleada doméstica de un balazo en la espalda y quien heroicamente logró salvar al otro hijo de 6 años ocultándolo debajo de la cama.
No “vamos bien”. La violencia diaria está desquiciando la mente a nivel tal que, a “sangre fría”, puedes asesinar a una bebé ¡de 3 años! O reclutar a niños de 6 como sicarios… Malditos y mil veces malditos. No hay justificación ante la presencia del demonio. Más que estúpidamente discutir por visas, habría que legislar sobre la pena de muerte. ¡Trabajen carajo!… Hasta otro Sótano. Mi X @raulmandujano
