Por Raúl García Rodríguez
- Tendrá INE consejera presidenta
- Torpeza y soberbia
- Plan B
- El día de ayer el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó a la Cámara de Diputados que sean mujeres quienes integren la quinteta de aspirantes a la presidencia del Consejo General del INE. Ello con el propósito de cumplir con la alternancia de género.
- Lo anterior implica la modificación de la convocatoria que en su momento emitió la Junta de Coordinación Política, bajo el argumento de que no se cumplió con la paridad de género en la presidencia del Instituto Nacional Electoral.
- El Comité Técnico de Evaluación no tendrá problema para certificar los perfiles idóneos que conformen dicha quinteta, dado que hasta hace algunos días se habían inscrito en el proceso de elección de cuatro consejeros electorales 424 ciudadanos, 328 de los cuales se encontraban ya en etapa de validación.
La renuncia del coordinador de Comunicación Social del gobierno del Estado de México, pocas horas después de que Horacio Duarte exigiera a la administración de Alfredo del Mazo sacar las manos del proceso electoral y denunciara una guerra sucia orquestada desde aquella dependencia, tiene lecturas diversas y potencialmente consecuencias en el corto y mediano plazos.
En primer lugar son evidentes la torpeza y arrogancia del ex funcionario al utilizar canales oficiales para el envío de “una nota difamatoria para golpear nuevamente a la maestra Delfina Gómez”, de acuerdo con la declarado por el ex titular de Aduanas.
Exhibió Jorge Pérez Zamudio que como operador de una contra campaña su inexperiencia es comparable con la que en su momento mostró Carlos Aguilar, cercano colaborador de Eruviel Ávila, pero también soberbia al ordenar la publicación de dicha información en medios afines al gobierno estatal, como si de empleados se tratara. Ni más ni menos.
La salida del ahora ex vocero de la estructura gubernamental calma por el momento los ánimos de los morenistas, al reiterar el gobierno mexiquense su compromiso con la democracia y la imparcialidad de los servidores públicos. Sin embargo, tarde se ha dado cuenta el mandatario estatal de la incompetencia de parte de su equipo de trabajo, que lo ha mantenido en los últimos lugares de aprobación a nivel nacional. Esa realidad no es posible revertirla.
Que se haya aceptado esa renuncia era la decisión natural, pero abre la puerta para que otras instancias, dependencias y administraciones municipales, valoren la conveniencia de mantener en sus respectivas áreas de comunicación a cercanos ex colaboradores de Pérez Zamudio.
El equipo de asesores de Alejandra del Moral deberá tomar nota y decidir a la brevedad la utilidad de ex servidores públicos de Comunicación Social en la cercana campaña electoral. El horno no está para bollos y el riesgo evidente es que los cuestionamientos de propios y extraños la habrán de acompañar a partir de los primeros días de abril. La decisión está en su cancha.
Con la aprobación del denominado Plan B de la reforma electoral, con 72 votos a favor y 50 en contra, que elimina la cláusula de vida eterna de los partidos satélites, los dirigentes de los partidos aliados de Morena, PT y Verde, están más que preocupados porque su permanencia en el panorama político-electoral nacional está en riesgo.
Pocos son los que creen en la capacidad de movilización de ambos partidos para traducirlos en sufragios, suficientes para alcanzar el porcentaje mínimo que exige la ley y ello les permita conservar su registro. Verdadera prueba de fuego.
El próximo 4 de junio los mexiquenses seremos testigos de los alcances y el tamaño de los socios de la 4T.
