DANIEL CAMARGO HERNÁNDEZ | Cuestión de POLÉMICA
- La vieja guardia del PRI, busca crear partido
- Pondrán a estudiar a nuevos miembros del PJ Edomex
Carolina Monroy del Mazo, expresidenta nacional del Partido Revolucionario Institucional; Alejandro Ozuna Rivero, exsecretario General de Gobierno del Estado de México; Ricardo Aguilar Castillo, expresidente estatal del PRI; Manuel Ortiz García, extitular del Agua en la entidad; y José Rangel Espinoza, exalcalde priista, son solo algunos de los viejos conocidos del tricolor que dieron forma a la organización “Expresión Ciudadana” Asociación Civil. Aunque no lo dijeron de frente, esta agrupación huele a antesala de un nuevo partido político. Uno que, con todo y lo que representa, podría convertirse en el sepulturero final del PRI.
Según su narrativa oficial, “Expresión Ciudadana” busca analizar, evaluar y proponer políticas públicas, con un enfoque democrático, crítico y constructivo, desde una postura de centro y sin filiación partidista. Pero entre pasillos y filtraciones, lo que se comenta es otra cosa: que su verdadero objetivo es convertirse en una corriente crítica frente a la actual dirigencia nacional y estatal del PRI. Una especie de plataforma para revivir los años de gloria del Revolucionario Institucional, pero sin las formas impresentables de Alejandro Moreno Cárdenas —quien sigue al frente del PRI nacional— y de su operadora local, Cristina Ruiz Sandoval.
Lo cierto es que a estos personajes no les falta colmillo. En “Expresión Ciudadana” hay más experiencia política que en todo el comité actual del PRI, tanto estatal como nacional. Con solo sumar las trayectorias de una decena de sus miembros, queda claro que saben de estrategia, operación política y tiempos. Falta ver si esa experiencia se convierte en motor de transformación o si, como ha ocurrido tantas veces, solo se recicla el pasado con otro nombre y los mismos vicios.
Porque si algo necesita el PRI no es un lavado de cara, sino una auténtica refundación. Y eso —por más retórica que se maquille— no se logra con comunicados ni asociaciones civiles, sino con voluntad real de romper con lo que lo llevó a la ruina. ¿Será “Expresión Ciudadana” ese parteaguas? Ojalá. Pero los nombres que la integran, aunque pesan, también arrastran sombras.
Pondrán a estudiar a NUEVOS miembros del Poder Judicial mexiquense
Héctor Macedo García, quien está por asumir la presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, ya lanzó su primer y más ambicioso proyecto político: una cruzada para intentar sacar del letargo al Poder Judicial mexiquense, sumido en la desidia desde hace años.
Todo el personal adscrito al Tribunal será sometido a dos meses de capacitación intensiva. El objetivo: recordar a los servidores judiciales —desde el más bajo cargo operativo hasta los magistrados— sus deberes, los principios fundamentales que rigen su función y los términos procesales que deben respetar, pero que hoy muchos ignoran con descaro.
El propósito no es menor. Se busca devolver algo de dignidad a una institución que ha perdido el rumbo. Basta con revisar un dato escalofriante: al menos una tercera parte de la población penitenciaria del Estado de México lleva más de un año en prisión sin recibir sentencia. ¿La razón? Los jueces y magistrados, al parecer, tienen asuntos más importantes que cumplir con su deber.
Uno de los ejes de la capacitación será insistir en los plazos legales para dictar sentencia, y en las condiciones en las que una persona puede alcanzar la libertad si su proceso se alarga más allá de lo permitido. Porque sí, existen términos humanos y constitucionales para resolver un caso, aunque en los juzgados mexiquenses muchos ya lo hayan olvidado.
Macedo García no se anduvo con rodeos. Advirtió a los magistrados que quien no se alinee, enfrentará sanciones administrativas que, aunque siempre han existido, nadie se había atrevido a aplicar. ¿La razón? Porque muchos dentro del Poder Judicial se sienten miembros de una casta intocable.
El silencio rodea muerte del juez Everardo Maya
La muerte de Everardo Maya, juez tercero de distrito en Amparos y Juicios Federales en el Estado de México, no solo sacudió al gremio judicial: lo puso en alerta. Su cuerpo fue hallado el pasado fin de semana en un paraje de Santa Cruz Cuauhtenco, municipio de Zinacantepec. Estaba dentro de su camioneta, con un disparo en la cabeza. A su lado, un arma.
Hasta ahora, ni el Ejecutivo estatal ni la Fiscalía General de Justicia del Estado de México han ofrecido una versión oficial. Ninguna autoridad ha explicado las circunstancias que rodean el hallazgo de este destacado abogado, quien durante años ocupó cargos clave en el aparato judicial mexiquense.
Las versiones extraoficiales no se han hecho esperar. Hay quien apunta al suicidio. Otros aseguran que lo obligaron a dispararse, víctima de presiones ligadas a las funciones que desempeñaba. También se habla de su posible involucramiento en el proceso de renovación del Poder Judicial estatal y federal, donde —dicen— tenía vínculos con un grupo de poder que salió derrotado en las elecciones del pasado domingo 1 de junio.
La figura de Everardo Maya no era menor. Años atrás se volvió tema nacional tras conceder un amparo al entonces presidente municipal de Iguala, Guerrero, relacionado con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Su nombre quedó marcado desde entonces en una de las heridas más profundas del país.
Hoy, su asesinato confirma que en el estado de México, lo inexplicable se vuelve costumbre… y lo sospechoso, rutina.
+++++
Gracias por tu lectura. Los espero mañana a partir de las 7:30 de la mañana con mi comentario en #UltraNoticias con Oscar Glenn, en el 101.3 FM de Toluca. ¡Ya lo sabe, que le vaya como se porte.
