CUESTIÓN DE POLÉMICA

Daniel Camargo Hernández / Cuestión de POLÉMICA

Durante más de tres décadas, el apellido Parra ha estado ligado al control del sindicalismo burocrático de Naucalpan. Una estructura construida alrededor del Sindicato Único de Trabajadores del Estado y Municipios (SUTEyM), que también se convirtió en plataforma de influencia política dentro del PRI.

Hoy, su principal referente histórico, David Parra Sánchez, pretende reinventarse bajo las siglas del Partido Acción Nacional (PAN), después de romper con el partido que durante décadas respaldó su carrera. Sin embargo, su pasado sindical, los señalamientos periodísticos sobre el manejo de recursos y la resistencia que puede generar entre los propios panistas representan obstáculos para sus aspiraciones de gobernar Naucalpan en 2027.

La trayectoria del exdiputado local no puede explicarse únicamente por los cargos públicos que ocupó. Su influencia se construyó desde una organización sindical cuyo liderazgo permaneció durante años en manos de integrantes de su familia.

En 1990, David Parra asumió la dirigencia del SUTEyM Naucalpan. Posteriormente ocuparon posiciones de mando Juana Parra Sánchez, Fernando Palomares, René Palomares y Tomás Palomares Parra. Este último llegó a la secretaría general en 2016 y obtuvo nuevamente el respaldo para continuar al frente del sindicato hasta 2028.

El fenómeno trascendió las oficinas sindicales, durante décadas, Parra acumuló influencia dentro del priismo municipal y construyó una estructura territorial que le permitió intervenir en las disputas por espacios de representación.

En el entorno político de Naucalpan, su protagonismo coincidió con las luchas internas de figuras como Azucena Olivares, Rodrigo Reina y Sergio Mancilla  la crítica política a ese periodo apunta a la concentración de decisiones y a la falta de renovación de liderazgos.

Las acusaciones que persiguen su trayectoria

Uno de los episodios más delicados de su carrera ocurrió en junio de 2015, cuando competía por la presidencia municipal de Naucalpan bajo las siglas del PRI. Entonces, Aristegui Noticias publicó las acusaciones formuladas por Justo Gómez López, quien se presentó como antiguo colaborador del dirigente sindical.

A través de un desplegado pagado en el periódico Reforma, Gómez López cuestionó el patrimonio de Parra y lo acusó de beneficiarse económicamente de recursos relacionados con el sindicato.

Los señalamientos incluyeron una presunta remuneración de 150 mil pesos, descuentos sindicales equivalentes al 3% de la nómina y la adquisición de propiedades de alto valor.

La publicación hizo referencia a una residencia de lujo y al presunto aprovechamiento del dinero de los trabajadores, es importante precisar que se trató de acusaciones difundidas públicamente por un particular, no de hechos acreditados mediante una sentencia judicial en las fuentes consultadas.

Ese mismo año, trabajos periodísticos retomaron un trabajo televisivo de Denise Maerker sobre presuntas irregularidades en el manejo financiero del SUTEyM.

Las publicaciones describieron transferencias de recursos sindicales a cuentas personales atribuidas a Parra, además de cuestionamientos sobre familiares que aparecían en la nómina municipal y sobre su patrimonio inmobiliario, incluido un inmueble en Sayavedra, Atizapán de Zaragoza.

Son antecedentes periodísticos relevantes para examinar su trayectoria, pero no equivalen, por sí mismos, a la acreditación judicial de desvío de recursos o enriquecimiento ilícito.

El historial también incluye cuestionamientos sobre la relación entre las dirigencias sindicales y los gobiernos municipales. En 2014, notas periodísticas documentaron una controversia por aproximadamente 70 millones de pesos que, según el sindicato, el Ayuntamiento de Naucalpan adeudaba a los trabajadores por diversas prestaciones.

Parra intervino públicamente en aquella disputa lo que muestra una constante: el manejo de recursos, la concentración del liderazgo sindical y las relaciones familiares dentro del SUTEyM han sido objeto de cuestionamientos periodísticos durante distintos momentos de su carrera.

Del control del PRI a la ruptura con sus dirigencias

La relación de David Parra con el PRI terminó por fracturarse en mayo de 2026, después de más de cinco décadas de militancia diversos cargos y un control financiero absoluto.

En ese momento el ex legislador responsabilizó a las dirigencias nacional y estatal de la crisis del partido, sus críticas se dirigieron particularmente contra Alejandro Moreno Cárdenas, a quien acusó de conducir al tricolor hacia sucesivas derrotas, y contra una estructura partidista que, según su versión, había dejado de representar a sus militantes.

La ruptura también tuvo antecedentes en las disputas por candidaturas, de acuerdo a fuentes  cercanas, el distanciamiento se profundizó cuando Parra buscó mantenerse en el Congreso local y el PRI favoreció la postulación de Elías Rescala Jiménez, su salida evidenció el enfrentamiento entre los liderazgos tradicionales y las dirigencias que hoy controlan al priismo mexiquense.

Pero existe una contradicción difícil de ignorar, quien ahora responsabiliza a las dirigencias priistas de destruir al partido formó parte durante décadas de la estructura de poder que caracterizó al viejo PRI, la trayectoria sindical de Parra y la política priista estuvo estrechamente vinculada a ese sistema de relaciones, negociaciones y control territorial que hoy cuestiona.

El PAN le abre la puerta, pero no le garantiza la candidatura

Semanas antes lo dimos a conocer y fue el 23 de octubre de 2026 que Parra formalizó públicamente su incorporación al PAN. No obstante, su llegada estuvo acompañada de una advertencia política. Mario Sandoval Silvera, dirigente municipal panista y también participante del proceso interno, aclaró que la adhesión del ex dirigente sindical no representa un respaldo anticipado a sus aspiraciones.

La contienda por la coordinación municipal reúne, según lo informado, a cerca de 40 aspirantes, entre ellos figuras con trayectoria propia en Acción Nacional, la definición se realizará mediante mecanismos internos que contemplan encuestas, por lo que la incorporación de Parra no le concede automáticamente una candidatura.

Los obstáculos que enfrenta:

  • Su historial sindical: las investigaciones periodísticas de 2015 y los cuestionamientos sobre el liderazgo familiar del SUTEyM pueden afectar su credibilidad ante un electorado al que el PAN busca presentarse como alternativa.
  • La resistencia interna: dirigentes y aspirantes panistas como Mario Sandoval, Alfredo Oropeza y Francisco Gáratetienen trayectorias propias y razones para disputar la representación municipal.
  • El costo de su pasado priista: Parra deberá convencer a la militancia de que su llegada responde a un proyecto político y no solamente a la búsqueda de una nueva candidatura.
  • La competencia electoral: frente al gobierno municipal encabezado por Isaac Montoya Márquez, de Morena, el PAN necesitará una candidatura capaz de sumar votos más allá de las estructuras sindicales y partidistas tradicionales.

Ninguno de estos factores constituye, por sí mismo, un impedimento legal demostrado para que Parra compita, pero son obstáculos de credibilidad, aceptación interna y competitividad electoral.

El verdadero costo de su pasado

La historia de David Parra Sánchez resume algunas de las contradicciones de la política municipal mexiquense. Durante décadas ejerció influencia desde una organización sindical y desde el PRI; ahora busca convertirse en una opción electoral dentro del partido que históricamente representó a uno de sus principales adversarios.

El PAN tiene derecho a abrir sus puertas a nuevos liderazgos, pero también enfrenta una decisión que puede marcar su identidad política en Naucalpan: incorporar estructuras electorales provenientes del viejo priismo sin revisar sus antecedentes o exigir explicaciones públicas sobre los cuestionamientos que las acompañan.

Parra, por su parte, tiene la oportunidad de responder con documentos a las acusaciones difundidas a lo largo de su carrera y explicar cómo se administraron los recursos sindicales durante los periodos bajo cuestionamiento.

Los antecedentes periodísticos y lo señalamientos internos no permiten afirmar que haya cometido delitos, pero sí justifican preguntas de interés público que siguen siendo pertinentes.

El problema de David Parra no es únicamente conseguir que el PAN le entregue una candidatura. Es demostrar que su proyecto representa una alternativa al sistema político del que formó parte durante décadas.

Porque cambiar de partido puede tomar una conferencia de prensa. Desprenderse de un pasado de poder, privilegios cuestionados y acusaciones públicas requiere mucho más que cambiar el color de una camisa.

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Gracias por su lectura, los esperó hoy a partir de las 7:30 de la mañana con mi comentario en #UltraNoticias con Oscar Glenn, en el 101.3 FM de Toluca. Ya lo sabe, que le vaya como se porte.

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